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Policiales 23 de junio de 2020

Un ex juez defenderá al hijo del contador que mató a un ladrón

Aldo Carnevale representará a Santiago Chifflet (28), quien está imputado por "homicidio agravado por el uso de arma y portación ilegal de arma de guerra". Su labor se centrará en demostrar que se trató de un caso de legítima defensa.

El ex juez Aldo Carnevale será el abogado defensor del joven de 28 años que la semana pasada mató de cuatro disparos al ladrón que asaltaba a su padre frente a un estudio del barrio Chauvín.

Carnevale se presentó en la fiscalía de Fernando Castro para asumir la defensa de Santiago Chifflet (28), quien el viernes de la semana última quedó imputado del delito de homicidio agravado por el uso de arma y portación ilegal de arma de guerra.

Ese día, poco antes del mediodía, Chifflet intervino con su arma calibre 45 al ver que su padre era asaltado por Juan Gabriel Gómez (37) en la puerta del estudio de Matheu al 2900. El padre de Chifflet es contador y llegaba junto a una mujer para hacer una transacción en dicho domicilio.

Gómez, un delincuente con frondoso prontuario de Necochea y que estaba acompañado por al menos dos cómplices, se dirigió al contador cuando lo vio bajar de la camioneta. Pero no vio que segundos antes había cruzado la calle el joven, quien al ver la situación por la que atravesaba su padre, extrajo la pistola y realizó varios disparos. Gómez murió poco después y la autopsia confirmó cuatro disparos: uno en el pecho, otro en la cabeza y dos en el brazo izquierdo.

Las imágenes de una cámara de seguridad muestran con claridad la secuencia y el primer análisis que realizaron los investigadores dejó algunas dudas sobre la proporcionalidad de la respuesta del hijo del contador. Por eso es que ahora el fiscal Castro aguarda a una nueva cámara y al trabajo en conjunto con los peritos balísticos para definir la continuidad del estado procesal de Chifflet.

En otras palabras, las imágenes de la última cámara de seguridad a revisar (recién se hará mañana miércoles) podrá confirmar lo que ya se vio en video: que Chifflet pudo haberse excedido en su legítima defensa.

Carnevale asumirá una labor técnica en la que tendrá que proponer un escenario de extrema presión para el joven para mantener así la figura absolutoria de la legítima defensa. Eso sí, el delito de portación de arma no tiene discusión, ya que Chifflet estaba autorizado para la tenencia de la poderosa pistola calibre pero no para su portación.