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La Ciudad 14 de junio de 2023

Una bomba política con Raverta y Pulti que sacude el tablero de la política marplatense de cara a las elecciones

Todos los entretelones de lo que es noticia en Mar del Plata.

“Se debe intentar porque no sólo es posible sino necesario y urgente”. Categórica, Fernanda Raverta, líder del Frente de Todos de Mar del Plata, salió a respaldar un “acuerdo programático” para construir “una mayoría social y política” con Acción Marplatense, la fuerza vecinal que acaba de designar a Gustavo Pulti como precandidato a intendente. La formalizada invitación de Raverta -es por cierto ingenuo pensar que se trata de una medida repentina, cuando en realidad se venía analizando y discutiendo desde hace varias jornadas en medio de un total hermetismo mientras coincidentemente, desde determinados sectores se pretendía instalar un supuesto y erróneo interés de Pulti por sumarse a las huestes de Juntos por el Cambio- gana la centralidad del panorama político local en estas horas de frenéticas negociaciones.

 

 

“Se sacudió el avispero”, grafican tanto desde el Frente de Todos como desde AM, al constatarse las primeras reacciones ante esta incipiente y revulsiva medida. Si bien queda mucho por resolverse (¿AM irá a una interna contra el ravertismo o conformarán una lista unificada? ¿Será la candidata Raverta o ese lugar lo ocupará Pulti?), y siendo real que la política no es lineal ni matemática, son muchos los que se entusiasman, en ambos bunkers, cuando se analizan los resultados obtenidos por la actual titular de la Anses y el dos veces intendente en los comicios anteriores. Desde Acción Marplatense deberán responder al “convite” en las próximas horas, pero todo parece marcar que el acuerdo será ratificado.

 

 

Un poco de historia. El domingo 27 de octubre de 2019, Guillermo Montenegro lograba el triunfo en las elecciones de General Pueyrredon, obteniendo 168.385 votos, y aventajando a Fernanda Raverta (158.673, con lo cual ingresaron cinco concejales) por sólo 9.712 sufragios. En tanto, Gustavo Pulti, como candidato de Acción Marplatense obtenía 46.176 adhesiones, con lo cual ingresaron dos concejales de su fuerza. Si se suman los votos obtenidos entre Raverta y Pulti (lo cual no siempre es lineal) se llega a los 204.849, o 36.464 más que los que cosechó el actual jefe comunal. “Es política, no matemáticas, pero esta pasa a ser una alternativa y una oferta electoral más que potente”, refería uno de los “arquitectos” del acuerdo, una de las no más de seis o siete personas que en la ciudad estaban al tanto de las conversaciones.

 

 

Juan Garivoto, un “viejo lobo de mar” de la política vernácula (ex presidente del PJ, ex diputado provincial y reconocido como uno de los políticos más astutos a la hora de los cierres de listas), recordaba hace algunas horas que en 2019 le sugirió a Fernanda Raverta que fuera a las PASO con Pulti, lo cual no sucedió. “Si hubiera pasado, la intendenta de General Pueyrredon hoy sería Raverta. Gustavo -sostuvo Garivoto- querías las PASO para insertarse dentro del esquema del Frente de Todos, sin perjuicio del resultado”. El histórico dirigente del PJ criticó a quienes “decidieron cerrarle o clausurarle la puerta a los demás. Por eso todos los demás se sienten afuera. De hecho -añadió- le dije que tienen que abrir la puerta y utilizar esas herramientas para construir una fuerza superior”, afirmó Garivoto a quien se lo vio acompañando a Rodolfo “Manino” Iriart en la reciente visita de Daniel Scioli a Mar del Plata. Esta vez lo escucharon…

 

Este fin de semana, cuando Acción Marplatense anunció la precandidatura de Pulti, el ex intendente durante dos períodos de gobierno, dijo que Mar del Plata “necesita que se vuelvan a priorizar estrategias eficaces de gestión, poniéndole punto final a la improvisación”. Y consideró -temas que seguramente serán incluidos en el acuerdo programático que comienza a gestarse- que la producción, el trabajo, la salud, la educación, la seguridad, el cuidado de nuestros barrios, la proyección turística, la economía del conocimiento, sufren las consecuencias de un día a día sin proyecto. También -añadió- las relaciones internacionales, la cultura, el ambiente y las previsiones frente al cambio climático están abandonadas. El Plan Estratégico, el plan de acción del BID y el plan maestro de transporte y tránsito, todo debe recuperar urgente la impronta abandonada”, completó.

 

 

Raverta y Pulti, pudo saberse -aunque será desmentido desde ambos sectores- mantuvieron un par de encuentros tanto en Mar del Plata como en CABA y lo mismo hicieron colaboradores de ambos. Es más: el gobernador Axel Kicillof y el ministro del Interior, Wado de Pedro, estuvieron al tanto de esos encuentros y negociaciones desarrolladas con notable sigilo. “De los errores pasados también se aprende. Los dos (tanto por Pulti como por Raverta), han madurado, tienen una visión de la política seguramente diferente aunque con puntos que confluyen y por sobre todas las cosas, son conscientes de que separados será o muy difícil o te diría imposible llegar a la intendencia. Esta intentona no es poca cosa. Después se resolverá y veremos cómo, quién tendrá su apellido en la boleta, pero para ambos constituye un desafío. Para Fernanda, ser la abanderada de una histórica y hasta ahora inédita, al menos en estos 40 años recientes de democracia, victoria del peronismo en Mar del Plata. Para Pulti, nada más y nada menos que gobernar la ciudad por un tercer período”, reflexionaba en las últimas horas un ex concejal del Frente de Todos, quien admitió que desconocía lo que se venía gestando.

 

 

La jugada de Raverta y Pulti, la “bomba política” de las últimas horas, impactó también en el edificio municipal. El oficialismo se ve ahora obligado a “poner toda la carne sobre la parrilla”, no sólo para intentar mantener el gobierno local, sino también para “traccionar votos hacia arriba”, para la elección a gobernador y a presidente. Y las miradas apuntaban al despacho principal. Claramente, se le achican los márgenes a Guillermo Montenegro para maniobrar políticamente de cara al futuro inmediato, y no tendría otro camino que optar por el del intento reeleccionista, ya que en la coalición gobernante no hay una sola figura política que siquiera se le acerque en intención de voto. Una encuesta que circula en distintos ámbitos políticos sobre su imagen, incluyendo la opción “regular” y “más que buena”, le da un 65% de positiva, pero si se consideran solo las opciones “buena” y “muy buena” versus “mala” y muy mala”, que es como la toman varios, está en 20 puntos, lejos del resto. En otra encuesta que se conoció públicamente días atrás de la consultora PGD, Montenegro acumulaba 42,8% de intención de voto, Raverta el 26% y “Manino” Iriart el 3,7% que llevaba al Frente de Todos hasta el 30%, aunque sin medir a Pulti que no se había lanzado, con un universo del 17,1% de indecisos.

 

 

“Desde Santilli a Grindetti, desde Larreta a Bullrich, le van a exigir a Montenegro que juegue en Mar del Plata porque cada voto que obtenga será crucial para las aspiraciones de cualquiera de ellos. Si finalmente Maxi Abad, su socio político en el distrito, es el precandidato a vicepresidente de Bullrich, el Gordo va a poder armar un lindo tándem”, admitió por su parte uno de los secretarios del gabinete municipal que dice que no pretende permanecer cuatro años más en el cargo. “Lo que viene no va a ser fácil. Van a tener que venir a laburar con casco y chaleco”, exageró. El nombre del intendente siempre estuvo en la mesa de conversaciones en lo más alto del PRO y de hecho, con la alta intención de voto que ostenta será quien manejará la lapicera (seguramente junto a Abad) para el armado de la lista seccional de diputados provinciales. Incluso, no es descabellado pensar que en caso de un eventual triunfo de Juntos a nivel nacional en los próximos comicios, sea convocado para ocupar algún ministerio. “Son divagues de los periodistas. Yo me dedico a laburar. No me jodan con versiones y suposiciones”, repite una y mil veces Montenegro. No obstante, en este contexto, hay otra situación clave a resolver en el oficialismo local y tiene que ver con quién será el primer candidato a concejal. Será quien lidere esa lista el sucesor del jefe comunal en caso de una hipotética y futura designación ministerial del máximo referente local del PRO.

 

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Todas las miradas apuntan a Mar del Plata, y no es casualidad. Tanto desde el Frente de Todos como desde Juntos, se sigue muy de cerca cada paso que se da en Mar del Plata. Es que General Pueyrredon, que tendrá 569.727 electores en los próximos comicios -en base a un informe al que accedió este medio- se erigió en el segundo distrito de la provincia, detrás de La Matanza, que tendrá 1.043.258 votantes. General Pueyrredon, que en cambio es la cuarta ciudad en importancia de la provincia por su cantidad de habitantes (682.605), detrás de La Matanza, Lomas de Zamora y La Plata, según el último censo, se convierte en la segunda en cuanto a importancia electoral ya que superará en cantidad de electores, en base al padrón provisorio 2023, a La Plata y Lomas de Zamora. “Cada voto en Mar del Plata y Batán valdrá oro”, coinciden en destacar los precandidatos a gobernador, de ambas fuerzas, ya lanzados en la carrera electoral.

 

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También en el Concejo Deliberante, al menos hasta diciembre, habrá repercusiones de este acuerdo que podría cerrarse en las próximas horas. Hoy el bloque del Frente de Todos cuenta con 9 concejales mientras que Acción Marplatense, con sus dos ediles (Paula Mantero y Horacio Taccone) en muchas votaciones se convirtió en “árbitro”, inclinando la balanza para uno u otro lado. ¿Cómo actuarán en el recinto los representantes de ambas fuerzas, que sumarán once representantes sobre 24 ediles en el cuerpo deliberativo? Algunos interrogantes que comienzan a plantearse a partir de esta probable coalición que hasta podría ser identificada con un nombre, un “sello” que los identifique, a menos a nivel local, al margen del Frente de Todos o Acción Marplatense. Un encuentro marplatense que busca oficializar su identificación.