La escritora entrerriana, finalista del Premio Booker Internacional 2024 por 'No es un río', propone una historia narrada por una casa abandonada y situada en el monte de su provincia natal.
MADRID.- La argentina Selva Almada (Entre Ríos, 1973) presenta en España su nueva novela, “Una casa sola”, que acerca al lector a la incógnita de las desapariciones en su país mientras se funde bajo la voz de la casa en un debate que tiene como protagonistas a la naturaleza y el ser humano.
Almada, finalista del Premio Booker Internacional 2024 por su publicación “No es un río”, promociona en España una novela que intercala la voz narrativa de una casa ahora abandonada con pasajes en los que el lector escucha al monte y lo que ella describe como la intervención de “gauchos espectrales” que habitan en él.
Esta segunda línea narrativa nace de una escena que nunca llegó a emitirse en la película que escribió hace años con el director de cine argentino Maximiliano Schonfeld.
“Cuando traje esa escena que se va desplegando en otros personajes e historias en el monte, la novela se estructuró de golpe con las dos voces”, explica Almada durante una entrevista con EFE en Madrid.
“En realidad la casa no está sola”
La novela parte de dos incógnitas sobre las que la escritora de Entre Ríos comenzó su proceso narrativo: ¿Por qué hay tanta gente que desaparece en Argentina? y ¿Qué es lo que pasa con ese espacio vacío que dejan?
A partir de ahí, Almada empezó a escribir sus primeros resquicios de la novela en tercera persona.
Pero después, “con el transcurso de la escritura, esa primera persona empezó a colarse con insistencia y decidí probar qué pasaba si la que contaba la historia era la propia casa”, detalla.
La casa se hizo dueña del transcurso de la novela y lleva al lector a una reflexión que desvela la autora a EFE: “A medida que empiezas a meterte en la novela, te das cuenta de que en realidad la casa no está sola. Está llena de memoria y empieza a ser habitada de una manera nueva”.
Un pulso entre la naturaleza y el ser humano
La novela sumerge al lector en un debate en el que se enfrentan la naturaleza con el poder del ser humano, que se refleja en un contraste narrativo entre fragmentos de violencia y un vínculo íntimo entre el monte y la casa.
“La naturaleza empieza a traer de nuevo la casa a su origen, donde lo violento no es la naturaleza sino lo que los hombres han hecho con ella”, cuenta Almada, quien compara ese impulso civilizador que “va siempre contra la naturaleza” con “el impulso del capitalismo y cómo nos impacta en estos tiempos”.
La escritora argentina, destacada también por su literatura feminista con obras como “Chicas muertas”, se refugia en su lugar natal para situar su obra colectiva.
Y con esta última novela ocurre lo mismo. “Quiero recuperar la historia. Entre Ríos ha sido tierra de caudillos, de guerras, un territorio importante para hacer de Argentina un país”, cuenta Almada.
Ahora la escritora argentina está centrada en la presentación de “Una casa sola” con su parada en España y posteriormente en la Feria del Libro en Argentina, pero ya piensa en un futuro proyecto de no ficción en el que recorrerá Entre Ríos, su provincia natal.