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Cultura 30 de mayo de 2017

Vida y obra de William Wheelwright

Juan Bautista Alberdi escribió "La vida y los trabajos industriales de William Wheelwright", publicado en 1876. Un visionario en la labor de constructor de ferrocarriles y puertos en América del Sur.

por Alejandro Manrique

Inspirador de nuestra Constitución Nacional de 1853 y uno de los más notables pensadores argentinos, Juan Bautista Alberdi nació en Tucumán en 1810 y tuvo una activa promoción del desarrollo del país. Fue abogado, diplomático, diputado, economista, estadista, escritor, jurista y músico. Sus trabajos en temas de derecho, economía e historia expresaban una claridad de pensamiento en el que pugnaba por la libertad económica y política de América del Sur.

Como parte de la denominada generación de 1837, se unió al Salón Literario fundado por Marcos Sastre y a los intelectuales que adherían a las ideas de la democracia liberal para proponer soluciones en lo atinente a la organización del país ante las disputas internas de ese entonces. Promotor ferviente de la inmigración europea, su lema “gobernar es poblar” se convirtió en tema central de sus famosas “Bases”, tratado que derivaría en nuestra carta magna y en el que criticaría la herencia colonial hispana como primordial obstáculo para el progreso de una América independiente. Los cruces y enfrentamientos políticos le llevaron al exilio en Francia, donde murió en 1884.

Entre la vasta producción de Alberdi, existe un libro que no es muy conocido ni difundido: “La vida y los trabajos industriales de William Wheelwright“, publicado en 1876 por la librería de Garnier Hermanos de París. En dicha obra, Alberdi escribió la biografía de William Wheelwright (1798-1873), ciudadano estadounidense y marino que en 1823 naufragó en Buenos Aires y se quedó en la región del Río de la Plata para desarrollar su visionaria labor como constructor de ferrocarriles y puertos en América del Sur.

Debemos decir escuetamente que Wheelwright se marchó al Pacífico y fue cónsul de su país en Guayaquil, Ecuador, para luego afincarse en Chile donde estableció una línea de vapores entre Valparaíso y Panamá, explotó minas de carbón para el abastecimiento de buques, además de construir trenes y puertos. De regreso a nuestro país, planeó un ferrocarril trasandino y fueron constantes sus viajes a Londres en busca de financiamiento para sus variados emprendimientos. Pudo concretar parte del Gran Central Argentino, la línea férrea de Rosario a Córdoba, y también realizó el ferrocarril a Ensenada, en La Plata.

Nueva edición bajo el impulso e iniciativa del inefable e inquieto Horacio Reggini, reconocido ingeniero miembro de la Academia Nacional de Ciencias Exactas, Físicas y Naturales, la Academia Nacional de Educación y la Academia Argentina de Letras, autor de numerosos libros, apareció una nueva edición de “Vida de William Wheelwright” publicada conjuntamente por Ediciones Galápago y Eudeba (2016, 302 páginas), con impresión de gran calidad que lleva prefacio y apéndices a cargo de Reggini.

En el prefacio, Reggini introduce a Wheelwright con un pormenorizado relato de sus ancestros, los primeros puritanos que llegaron al territorio de Nueva Inglaterra, mediante una abundancia de datos, detalles y fechas más que exhaustivo. El prefacio también le permite a Reggini evocar a Alberdi, figura cuyo aporte no siempre fue reconocido cabalmente, con un sucinto resumen de su labor. Para luego contarnos sobre las diversas ediciones del texto de la vida de Wheelwright que fueron publicadas, tanto en español –como la de 2002 por parte de Emecé Editores- y otras en inglés.

En esos párrafos reflexiona, desde la perspectiva de Wheelwright, sobre el proyecto y construcción de un puerto de aguas profundas cercano a Buenos Aires, problema aún no resuelto en el país. Y en una muy acertada iniciativa, incluye apéndices en los que brinda un adecuado contexto histórico con datos y referencias historiográficas de hechos y personajes citados en el libro de Alberdi con breves biografías ordenadas alfabéticamente.

En su obra, Alberdi recuerda a Wheelwright en forma admirable como ejemplo “…de cómo a veces un extranjero puede ser más benemérito de la patria que un patriota…”, modelo de empresario exitoso y un héroe de la paz si se tiene en cuenta la influencia política y social de su labor en Sudamérica, caracterizada por el papel civilizador de la inmigración en beneficio del comercio, la industria y las comunicaciones.

Alberdi describe a Wheelwrigh como una persona de carácter afable, desinteresado, honesto y de hábitos de vida simples, con espíritu noble, perseverante y progresista. La gran contribución del norteamericano, la “. . .deuda de Sudamérica a la memoria de Wheelwright…” en palabras del propio Alberdi, es motivo de párrafos elogiosos como reconocimiento a su fecunda tarea. Extraemos a continuación unas líneas del capítulo final en el que Alberdi da cuenta de su admiración y respeto hacia la personalidad de Wheelwright, en el contexto de las corrientes migratorias a Sudamérica y el aporte superador para un vasto territorio despoblado.

“… ¿Queréis atraer en Sudamérica las inmigraciones útiles, que vuestras constituciones protegen? Glorificad a los grandes inmigrados, que han dotado al país de grandes y brillantes mejoramientos. Una estatua a Wheelwright daría más inmigrados a la América del Sud, que muchas compañías de inmigración. Sería un aviso elocuente dado al mundo, de la acogida que el país da a los inmigrados eminentes que le atraen su labor y su genio industrial. ¿No queréis o no podéis o no debéis dar al inmigrado el poder político como aliciente? Pues dadle la gloria, que al fin os queda en casa, con sus beneficios. La gloria de Wheelwright, americano del norte, pertenece a toda la América del Sud, no a la de su origen. Su tumba en Massachusetts, es decir, a dos mil leguas de sus grandes obras, es otra prueba de su virtud y modestia. Ajeno a las vanidades de la vida, lo ha sido también a las vanidades de la muerte. Sus estatuas podrían recibir coronas de flores, su sepulcro serio y simple no tendrá sino tiernas lágrimas. . .”

El rescate de la labor de Wheelwright, en primer término por parte de Alberdi y ahora por Reggini, se encuadra en la historia del desarrollo moderno que se promovió en los países sudamericanos en áreas de la ingeniería, el barco a vapor y los ferrocarriles. El nuevo libro fue presentado en el Club del Progreso de la ciudad de Buenos Aires, con la presencia de altas autoridades académicas. Una obra que nos retrotrae en el tiempo y quizá infunda el estímulo necesario para el interés y el bien común del país con un futuro esperanzador.