26 de septiembre de 2017
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“Estoy motivadísimo por estar acá”

Jonatan Slider disfruta de su presente en Peñarol, tras los dos triunfos con los que el equipo de Leo Gutiérrez arrancó el Torneo Súper 20.

Por Marcelo Solari
A los 30 años, y después de haber pasado por varios clubes, Jonatan Slider desembarcó en Peñarol. Apenas un par de amistosos y otro par de juegos por los puntos han sido suficientes para el escolta bahiense sea considerado como “hecho a la medida de Peñarol”.

Entró como relevo en la primera noche de la temporada en casa (victoria incuestionable sobre Argentino de Junín), y su productividad fue inmediata en los dos costados de la cancha. Y la gente de Peñarol, que sabe reconocer ese ADN especial, se lo hizo saber premiándolo con cálidos aplausos.

-Aunque recién llegaste al equipo, parece que hubieras jugado toda tu vida en Peñarol. ¿Sentís lo mismo?
-La verdad es que estoy contento, disfrutándolo en el día a día. No todas las temporadas se puede estar en un club como Peñarol, con tanta historia, con tanto prestigio que se ha ganado en los últimos 10 o 12 años, con campeonatos nacionales e internacionales. Me ha tocado jugar en contra y ahora lo disfruto. Yo estoy bien, mi familia está contenta y eso me da mucha más seguridad a la hora de entrar a jugar.

-A raíz de ese prestigio que mencionás, la de Peñarol puede ser una camiseta pesada. Y no parece que para vos eso sea un problema…
-Obviamente hay camisetas que son pesadas. O privilegiadas. No cualquiera puede jugar en cualquier equipo. Pero estoy motivadísimo por esta acá, tengo mucha confianza y hoy -por el lunes- me tocó meter muchos puntos. Ojalá que no pase, pero seguramente en otros partidos la pelota no va a entrar. Sé que mi función es venir de atrás y abrir mucho el juego. Salió bien y eso me pone contento en lo personal, pero mucho más porque sirvió para ganar.

-Más allá del tiro, también fuiste importante con la presión defensiva, robando balones y generando contraataques…
-Ese es mi juego, venir desde atrás para revolucionar un poco el ritmo. Los que llegamos como relevos sabemos que tenemos que darle un descanso a Karl (Cochran) o a (Steffphon) Pettigrew, que son jugadores que van a jugar muchos minutos. Puedo llegar a tener buenos partidos ofensivos como éste, pero eso no me saca de mi foco que estar bien firme en defensa. No tengo miedo de tomar responsabilidades ofensivas pero no es la misión principal, sino tomar los tiros que el juego me da.

-El resultado se abrió muy rápido. ¿Eso les dio una tranquilidad extra para manejar de otra forma el partido?
-Sí, creo que la buena defensa que hicimos en el final del primer cuarto y en todo el segundo nos permitió meter puntos fáciles por la vía de contraataque y sacarnos esa presión de jugar en casa. Estábamos esperando mucho este día. Igual sabíamos que en el segundo tiempo Argentino no se iba a entregar porque es un equipo que no se rinde y sigue peleando. Y cuando se nos acercaron en las cifras tuvimos la frescura y la paciencia para bajar un cambio y cerrar el partido a nuestro favor.

-¿Es un rasgo de madurez colectiva que hayan sabido buscar otros intérpretes cuando a vos te negaron mucho más el juego en el complemento?
-Eramos conscientes de que eso podía pasar. Lo habíamos hablado en la charla del entretiempo. Sabíamos que se iban a enfocar más en la salida de los tiradores y supimos ser inteligentes para
poner la pelota donde podíamos hacer daño: abajo del aro con Ricardo (Glenn), con Alejandro (Alloatti) o con los posteos de Pettigrew.Y se nos simplifícó más porque se le abrió el aro Cochran y fuimos aumentando la ventaja.

-Para cualquier equipo, sufrir la baja de cuatro jugadores puede resultar fatal. En Peñarol, ni se notó. ¿Los pibes también resultaron claves?
-Seguro. Los necesitamos. Leo (Gutiérrez) les da la confianza y saben que están para jugar, no para estar sentados en el banco. Nosotros también se lo decimos todos los días en los entrenamientos. Que tomen responsabilidades y que jueguen sin presiones porque eso queda para los más grandes. Me pone contento por ellos, que se rompen el lomo en los entrenamientos.

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