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Interés general 29 de julio de 2017

Luego de la campaña solidaria, Alma Mía puede vivir en una casa digna

Gracias a la solidaridad de todas las personas que participaron en la campaña, la nena que padece síndrome de Criduchat puede habitar una vivienda en buenas condiciones junto a su mamá y sus dos pequeños hermanos.

Alma Mía y su familia lograron cumplir uno de sus sueños de tener una vivienda digna, gracias a la solidaridad de las personas que se sumaron a la campaña lanzada hace unos meses.

Alma Mía Días Espinosa, quien vive en el barrio El Progreso junto a su mamá y sus dos hermanos Melanie y Dilan, padece “Síndrome de Criduchat”, una enfermedad que le ocasionó microcefalia, malformación de columna, hipotonía, falta de fuerza motriz y un retraso físico y mental que le produce una discapacidad del 90 por ciento.
Además, padece episodios de epilepsia y otras derivaciones de la enfermedad.

Además de los problemas de salud de su hija, la mamá de Alma Mía tenía que luchar con su casa, la cual tenía problemas de infraestructura y se hacía difícil vivir allí.

Gracias a una campaña que se difundió a través de las redes sociales y medios de comunicación se logró arreglar el techo y ya no tiene más filtraciones, las paredes ya no se electrifican y ya no hay riesgos para la nena y su familia. Además se acondicionó la cocina y el baño y un cuarto.

almamia2

La carta de agradecimiento que publicó Lynette Hooft, quien comenzó la campaña solidaria:

“Alma Mía. Hace meses comencé una campaña para ayudar a Almita. Primero me ayudaron la familia y los amigos. Luego fue sumándose gente sensible, desinteresada y con ganas de ayudar. Había mucho por hacer para resolver sólo una parte de las necesidades que tenían.
Una persona me contactó con otra y así sucesivamente.
Cuando vimos que no era posible enfrentar una mudanza del lugar que alquila y pagar otro, decidimos acondicionar el espacio en el que están.
Hicimos el arreglo completo del techo y ¡ya no llueve en la casa! Se realizó una nueva instalación eléctrica y ya no se electrifican las paredes y no hay riesgos para Almita y su familia.
Se acondicionó la cocina con una bacha nueva que fue donada y los alumnos de la Escuela de Plomería hicieron nuevos desagües.
También se acondicionó el baño y por último se arregló el techo interno de un cuarto que ya no se llueve y puede ser usado. ¡Eso se terminó HOY!
Sin la ayuda de ustedes, de cada uno, hubiese sido IMPOSIBLE.
Gracias a todos los que aportaron alimentos, pañales, ropa, juguetes, dinero, heladera, carrito, camas, colchones, calefactor, materiales, mano de obra, interés y amor.
A los que compartieron la información y la publicaron y difundieron. Gracias Andres Ciro Martinez, Mauricio Dayub, Reynaldo Sietecase, al Diario La Capital y La Nación.
Hoy, terminamos esta CAMPAÑA SOLIDARIA POR ALMA MÍA.
Les confieso que me alegré y lloré mucho por la emoción.
Gracias infinitas a todos y a cada uno.
Gracias especiales a Carlos Balmaceda Claudio Daniel Wertheim Natalia Nilsson y Fernando Mumare por su apoyo, trabajo, ayuda y por acompañarme y ser parte de esto.
Hoy termina la Campaña de acondicionamiento del hogar. Si resta dinero, compraremos comida y elementos de necesidad para Alma y su familia. Y, además, como a principio de año le di intervención a la justicia a través de una asesora de menores, esa vía sigue abierta para intentar resolver cuestiones más de fondo.
Gracias por siempre.
Lynette Hoof”.