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La Ciudad 31 de julio de 2017

Hay casi 700 llamados por día al 911: la mayoría son por alarmas, robos y peleas

Durante junio hubo 19.414 comunicaciones. Las zonas calientes de la ciudad: franjas horarias y barrios donde hay más llamados por inseguridad y confrontaciones.

El servicio de Emergencia 911 tuvo durante junio un promedio de 700 llamadas por día entre las que se destacaron las comunicaciones por alarmas, robos y confrontaciones.

Los datos fueron difundidos en un informe realizado entre el 1 y el 28 de junio por el Centro Municipal de Análisis y Estrategia del Delito. Allí surge que de los 19.414 llamados a la central de emergencia el 24% (4.584) perteneció a alarmas; el 16% (3.108) a robos; el 15% (2.835) a confrontaciones; el 9% (1.732) a sospechosos; el 7% (1.363) a tránsito; el 6% (1.247) pedidos de auxilio; y el 5% (1.050) a emergencias de salud, entre otros.

“El 911 es una de las fuentes que más valoramos para ver la demanda de seguridad. Es importante por el volumen de llamados y por que tenemos la certeza que no está filtrada y es completa”, explica Adriano Perticone, integrante del Centro Municipal de Análisis y Estrategia del Delito. Y agrega: “El 911 nos permite tener la sensación térmica da la preocupación de la población que habita los distintos sectores de la distintas problemáticas”.

El tema de los llamados por las alarmas genera preocupación en los especialistas. Es que cuando el 911 recibe una comunicación de este tipo enseguida se envía un patrullero al lugar. En la mayoría de los casos, la alarma se disparó por el mal funcionamiento de los sistemas instalados o problemas que no tienen que ver con la inseguridad. Un ejemplo: el día que hubo más comunicaciones de este tipo fue el 18 de junio cuando se produjo una tormenta con alerta meteorológico.

“El Centro Municipal de Análisis y Estrategia del Delito viene alertando sobre este comportamiento irregular y los perjuicios económicos y de capacidad de respuesta estatal frente a emergencias reales frente al protocolo de respuesta al respecto de los sistemas de alarma”, explicaron los especialistas en el informe. Y agregaron: “Como cada mes, volvemos a sugerir la revisión del sistema y la incorporación de un esquema de sanciones a propietarios y empresas frente a estas falsas alarmas que sistemáticamente atentan contra la efectividad del esquema de seguridad pública”.

Perticone explica que los datos históricos marcan que entre el 90% y el 95% suelen ser negativos. “La crítica no es solo porque no haya pasado nada en el lugar sino también porque la policía está imposibilitada de hacer mucho más allá de mirar desde afuera si pasó algo”, explica. Y agrega: “Hace tres años que pedimos cambios en el protocolo pero aún no hemos sido escuchados. Este no es un servicio gratuito y las empresas pagan canon”.

Para Perticone el perjuicio no es sólo económico. “El territorio está dividido en cuadrícula y cuando las desatendemos en favor de estas alarmas que no suelen tener un fin positivo estamos desatendiendo el territorio y la posibilidad de un patrullaje activo”.

Robos y hurtos: zonas calientes

El informe elaborado sobre los llamados al 911 también muestra un panorama de zonas calientes de robos y hurto en la ciudad. Desde franja horaria hasta barrios con más complejidades.

En este sentido, la intensidad más elevada de llamados al 911 por robos se manifestó en la zona del microcentro y en un sector del barrio La Herradura. “El sector de La Herradura está siendo analizado particularmente frente a la detección de numerosos llamados irregulares”, explica el informe.

La concentración se muestra elevada en amplios sectores del casco urbano en particular en espacios de los barrios Estación Terminal, San Juan, Coronel Dorrego, San Jorge, Bernardino Rivadavia, Luis Beltrán, Cerrito Sur y El Jardín de Stella Maris. Excepto en el extremo sur y en algún punto específico como el barrio San Carlos, Punta Mogotes, Villa de Luján, los valores de intensidad se mantienen en valores intermedios.

Por su parte, la zona caliente de mayor intensidad de llamados al 911 por robo en comercios se ubicó en el microcentro de la ciudad. También hubo otras zonas de alta concentración en el sector del centro comercial de las calles Alberti, Güemes y alrededores; y sobre el eje de la avenida Luro en la zona de la estación ferroautomotora.

Otras áreas de intensidad moderada se ubicaron en la zona del barrio Del Puerto, del centro comercial de la calle Cerrito y de la plaza Colón. “En el resto del territorio del casco urbano se ubica una cantidad importante de zonas calientes de baja intensidad dispersas y sin una concentración destacable. Los extremos norte y sur del casco urbano no presentaron cantidades de llamados importantes por este motivo”, detalla el informe.

En tanto, las zonas calientes por llamados al 911 por robo a vivienda son más dispersas que los que se podían observar en los casos de robos en vía pública o comercios. “A diferencia de los otros ámbitos de ocurrencia, en este caso el microcentro es uno de los espacios en donde la concentración es baja o nula”, explica el trabajo del Centro Municipal de Análisis y Estrategia del Delito.

Las zonas de mayor intensidad se ubicaron en los barrios Colinas de Peralta Ramos, Luis Beltrán, Cerrito Sur, Gral. San Martín y López de Gomara. Múltiples zonas de alta y moderada intensidad se distribuyeron por gran parte del territorio.

Zonas calientes por horarios

Los llamados al 911 por robos producidos entre las 0 y 7.59 muestran zonas calientes de mayor intensidad en los barrios Las Heras, Coronel Dorrego, Don Bosco, Centro, El Progreso y Constitución. Le siguen en intensidad diversas zonas ubicadas en los barrios Centro, La Perla, Estación Terminal, Luis Beltrán, Cerrito Sur y Colinas de Peralta Ramos. Hay zonas intermedias en diversos sectores del centro, oeste y sur del casco urbano, pero los extremos sur y norte presentaron baja o nula presencia de zonas calientes en este rango horario. El Oeste y la zona costera mostraron baja intensidad de demanda.

Por su parte, en la franja entre las 8 y las 15.59 “se advierte cierta dispersión en los sectores de mayor demanda”. Los principales sectores calientes están en los barrios San Juan, Centro, Colinas de Peralta Ramos, Don Emilio, Parque Luro, San José, Don Bosco y Coronel Dorrego. “Es evidente el cambio de ámbito de llamados por robo a partir del horario de apertura de comercios trasladándose a los espacios que tienen una orientación vinculada a la actividad económica a diferencia del segmento horario previo”, explica el informe.

En la franja entre las 16 y las 23.59 las llamadas al 911 por robos y hurtos es dispersa. “De la observación no surge claramente una concentración evidente, pero sí se puede advertir la baja cantidad de zonas calientes en espacios ocupados por los despliegues de la Policía Local”, sostiene el Centro Municipal de Análisis y Estrategia del Delito. Y agrega: “A pesar de esto, las zonas calientes de variada intensidad se observan por gran parte del territorio analizado. Las zonas calientes se atomizan y reducen a mayor cantidad de llamados manteniendo los valores máximos, pero en sectores mucho más concentrados”.

Confrontaciones

Los llamados al 911 por confrontaciones tienen su zona caliente en el centro de la ciudad, específicamente en el sector comprendido entre las calles Rivadavia, Moreno, Corrientes y San Luis. También hay diversas zonas calientes de intensidades elevadas y pequeñas dimensiones ubicadas en los barrios San Juan, Bernardino Rivadavia, Estación Terminal, Alem, Bosque Grande, Belisario Roldán, Estación Norte y La Perla.

En el rango horario que va entre el inicio del día y las 7.59, la principal zona caliente por confrontaciones se ubicó en el sector comprendido por las calles San Luis, Brown, Buenos Aires y San Martín.

Otros lugares donde también hubo zonas calientes de alta intensidad tuvieron como epicentro el límite entre los barrios La Perla, San Juan y Nueva Pompeya, el límite entre los barrios Sarmiento, Don Bosco y Estación Norte y el barrio Belisario Roldán. Hubo otras zonas de actividad más moderada en inmediaciones del barrio Cerrito Sur y Juramento, Estación Terminal y Bernardino Rivadavia.

En tanto, entre las 8 y las 15.59 la principal zona caliente por confrontaciones se ubicó también en la zona del centro de la ciudad, pero desplazada hacia el oeste con respecto a la zona de mayor intensidad en el rango horario anterior.

Hubo dos zonas más de las mismas características, una sobre el eje de la calle San Juan a la altura de la estación ferro automotora y la otra en el barrio Bernardino Rivadavia. De las seis zonas que le siguen en intensidad, cinco se ubicaron en el espacio definido por las calles Alvarado, Independencia, Güemes y Luro. Hubo otras zonas de concentración moderada dispersas por grandes espacios de la zona central y sur del territorio. “El norte del casco urbano y de Mario Bravo hacia el sur, la presencia de zonas calientes es baja o nula”, detalla el informe.

Entre las 16 y el final del día las zonas calientes por confrontaciones se atomizan. La zonas calientes del centro se desplazar hacia el este y hacia el sur y en general se observa un comportamiento similar al del rango horario anterior. “A diferencia de los cambios profundos por rango horario que mostraba el análisis espacial de los llamados por robo, en el caso de los llamados por confrontaciones se observa una estabilidad mucho más marcada, tanto en lo espacial como en lo cuantitativo”, explicaron los especialistas.