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La Zona 11 de agosto de 2017

Miramar con la necesidad de transformarse en una ciudad más “accesible”

Muchos edificios y comercios carecen de rampas y en otros casos como los balnearios tienen una pendiente que no es reglamentaria y se transforma en un peligro.

MIRAMAR (Corresponsal).- En la actualidad, según la estadística oficial, se estima que entre el 13% y 15% de la población argentina presenta algún tipo de discapacidad, número por demás alarmante que se fue incrementando durante los últimos años debido también a la gran cantidad de accidentes de tránsito, con motos como principales protagonistas.

Miramar no es la excepción a la regla y para que estas personas tengan la posibilidad de movilizarse de manera independiente existen varias limitaciones estructurales. Según datos recopilados brindados a LA CAPITAL, el código de edificación está desactualizado y data de 1979.

A diario, Alejandro Barthe y Nicolás Gallegos deben salir en sillas de ruedas a enfrentar los desafíos que la vida les tiene por delante y dentro de ese contexto hay una ciudad que debe brindarles mayor accesibilidad.

Por eso fueron invitados por las autoridades del Colegio de Arquitectos de General Alvarado ante quienes contaron su experiencia. “Creo que esto no nos incumbe solamente a quienes tenemos alguna discapacidad motora, sino también a ancianos y mujeres que se trasladan con niños en cochecitos, por citar otros ejemplos”, coincidieron.
Actualmente, existen gran cantidad de edificios sobre la costa y otros sectores de la ciudad que no cuentan con rampas. Esto también incluye a balnearios y demás comercios cuyos propietarios deben tomar real conciencia y actualizarse a las necesidades que la población demanda.

Si bien hay un proyecto para hacer ciertos caminos, el tema del traslado hasta el borde del mar en playas públicas es otra gran limitación. En algunos casos existen las denominadas sillas anfibias que brinda el municipio, aunque los avances deben generar mayor impacto global.

“Vemos que hay un interés de la comuna en avanzar pero falta decisión política y quizá aún hay un desconocimiento de la situación. Muchas veces a diferencia de países como Estados Unidos y Europa da la sensación que acá todo es traba. Sacando los edificios antiguos que pueden ser remodelados, lo triste es que se hicieron nuevos y también obviaron la accesibilidad”, argumentaron los expositores.

Paseo Costanero

La Secretaría de Planificación, Ambiente y Obras Públicas, tiene presupuestada y aprobada la remodelación del paseo costanero, donde hoy existen rampas con pendientes que no respetan lo reglamentado.

El proyecto abarcaría, entre otras cosas, poner en valor la parte baja que erróneamente fuera obstaculizada hace más de 10 años y generara un impacto negativo en la comunicación por ese sector.

“Estamos acostumbrados a ser un país no accesible”, dijo Alejandro Barthe.

Nicolás Gallegos, afirmó que, “en Estados Unidos tienen gran cantidad de personas con discapacidades motoras por las secuelas de las continuas guerras en las que participan. Más allá de esto, la sociedad está preparada para tratarte como alguien normal, no con lástima como ocurre acá”.

“Me toca ir a renovar el carnet de conducir y las oficinas de Tránsito e Inspección se encuentran en un primer piso de la terminal que fue construida en 2011. Me pueden bajar el trámite pero lo lógico es que me atiendan como cualquier persona”, ejemplificó.

Frustración y encierro

Tanto Alejandro como Nicolás coincidieron que la falta de accesibilidad y el no poder movilizarse genera que las personas se encierren y no quieran salir de sus casas, cayendo en una depresión. “Nosotros vamos para delante y más allá de las trabas que existen, tenemos que luchar por quienes no pueden hacerlo. Se trata de buscar felicidad, poder educarnos, en definitiva tener la mejor calidad de vida posible”, coincidieron.