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La Ciudad 24 de mayo de 2018

Denuncian bajas en las ventas por el corte frente a Desarrollo Social

Es en Teodoro Bronzini entre 11 de Septiembre y Balcarce, donde organizaciones sociales mantienen una protesta desde hace dos semanas.

Desde el viernes pasado, la mitad de Bronzini entre 11 de Septiembre y Balcarce está abierta a la circulación vehicular aunque el acampe de 13 organizaciones sociales permanece en el lugar desde hace dos semanas. En muchos comercios de la zona se quejaron por el descenso en sus ventas debido al impedimento de circulación.

“Mermó bastante el trabajo, aunque ahora abrieron un carril, pero se notó la baja”, reseñó Leonardo, de un comercio ubicado en las inmediaciones del campamento. Sin embargo, el comerciantes aseguró que “lo peor era los sonidos de los bombos, desde las 8 de la mañana hasta las 5. Insoportable, imaginate lo que era el negocio”.

La banda de sonido de redoblantes y bombos invadió a los vecinos durante “una semana completa” y actualmente “se calmaron un poco, pero te rompía los nervios”, señalaron desde un negocio cercano a la sede de Desarrollo Social de la municipalidad local.

“Nosotros directamente no podíamos trabajar, porque acá los autos tienen que ingresar sí o si, y con la calle cortada no podían. Y, con esa situación, bajó el trabajo”, explicó Leonor.

“Nosotros trabajamos con arreglos chicos, parches, y al no poder parar los clientes, entonces no dejaban las cosas para arreglar. Hace más de 12 años que estamos en este negocio y vimos acampe, por eso te digo que no tiene solución porque es una cuestión política”, señaló Gonzalo dueño del comercio perjudicado.

Gustavo se quejó porque “bajó la circulación de vehículos, de gente y por ende las ventas. Hay que cambiar la forma de protesta, porque su reclamo puede ser legítimo pero afecta a todos los demás. Muchos vecinos viven encerrados, no salen por miedo”.

Camila, en tanto, reconoció que “el corte de calle no me afectó en cuanto a las ventas, no molestaban en ese sentido”, pero se quejó por “el sonar constante de los bombos, era continuo. Eso sí que molestaba”.

Por ahora, el acampe continúa, los vehículos están habilitados para circular por la mitad de a calle y los bombos suenan un rato cada mañana.