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Policiales 18 de julio de 2020

Excarcelaron a Kevin Farías, el joven que acompañaba a Brandon Romero cuando un policía lo mató

Estaba detenido por una causa de robos violentos a comercios y recuperó la libertad. Por otra parte, el fiscal Alejandro Pellegrinelli lo imputó por intento de robo al policía Arcángel Bogado y solicitó su detención, pero no fue otorgada por la Justicia de Garantías por considerar que no hay pruebas suficientes.

Farías al ser trasladado por la DDI en una de sus detenciones.

Hasta hace poco más de dos semanas, para la Justicia, Kevin Farías (20) no era alguien conocido, no tenía antecedentes. Sin embargo esa situación cambió cuando quedó envuelto en dos causas casi en simultáneo: por un lado una investigación por asaltos violentos a comercios en diferentes puntos de la ciudad y, por el otro, el supuesto intento de robo al subteniente Arcángel Bogado que terminó con el policía matando de al menos siete disparos a Brandon Romero.

Farías está imputado por “robo agravado por el empleo de arma cuyo aptitud para el disparo no ha podido ser tenida por acreditada”, en una causa que maneja el fiscal Fernando Berlingeri y en la que se le atribuye la participación del robo a un local de Rapi Pago ubicado en La Rioja al 1200. Por esta investigación fue detenido el viernes 10 de julio en un allanamiento en su casa de Carasa al 8600, donde además se secuestró un revólver calibre 22.

Fue justamente en ese allanamiento en el que Farías, mientras era esposado, le preguntó a la policía si “lo buscaban por lo del domingo”, en referencia al día en el que el policía mató a Romero, un joven que habría intentado asaltarlo en la Ruta 226. Esas declaraciones dichas sin lo marcos formales de la ley, además de una herida de arma de fuego que le habría provocado también el subteniente, lo posicionaron a Farías en el lugar del hecho, en ese supuesto intento de robo que terminó con la muerte de un joven de 18 años.

El viernes, dos jueces de garantías fallaron en la situación de Farías en ambas causas. Por un lado, el juez Gabriel Bombini lo excarceló y, en paraleló, el juez Saúl Errandonea le denegó al fiscal Pellegrinelli su detención.

Ante este panorama, Farías, que sigue investigado en ambas causas, recuperó la libertad mientras las investigaciones avanzan.

Acusado de robos a comercios

Kevin Farías está acusado, junto al detenido Felipe Frías (40), de haber asaltado el 12 de junio a punta de pistola el Pago Fácil de La Rioja al 1200 y, durante el robo, haber golpeado a un cliente con la culata de una pistola, para luego fugarse en un Renault Logan Gris.

El fiscal Berlingeri imputó a Farías por “robo agravado por el empleo de arma cuyo aptitud para el disparo no ha podido ser tenida por acreditada” y pretendía que el joven permaneciera detenido en la Unidad Penal 44 de Batán mientras avanzaba con la investigación, ya que podría estar relacionado con otros asaltos a comercios de los últimos meses.

Sin embargo, el titular del Juzgado de Garantías N° 5 ordenó la excarcelación, ya que entendió que cumplía con los requisitos para estar en libertad, porque no contaba con sentencias condenatorias anteriores -según el Registro Nacional de Reincidencia- y porque el mínimo legal de pena por este delito podría hacerlo merecedor de una pena de ejecución condicional.

El juez Bombini impuso una serie de condiciones para que se garantice que Farías estará a derecho y “no burle a la Justicia” como: mantener el domicilio aportado de Carasa al 8600, comparecer siempre que sea llamado por esta causa, respetar estrictamente el DNU que establece el aislamiento social preventivo y obligatorio y una restricción de acercamiento de un radio de 500 metros a la redonda de la zona donde ocurrió el robo, en La Rioja al 1200.

Finalmente, el juez Bombini aclaró que el coimputado, Frías, seguirá detenido y a él sí le denegó la excarcelación, ya que su situación es diferente por estar imputado en más de un robo.

Testigo de homicidio e imputado por intento de robo

MARCHA BRANDON 02

Ni la policía ni el fiscal Alejandro Pellegrinelli conocían al nombre del joven que manejaba la moto en la que iba Brandon Romero, cuando el domingo 5 de julio habrían intentado asaltar al subteniente Bogado y el policía, al defenderse disparó, mató a Romero de siete balazos y, según declararía luego, hirió al conductor de la moto mientras escapaba.

Sin embargo el viernes 10 la situación cambió durante un allanamiento en Carasa al 8600 por una causa que nada tenía que ver con la muerte de Romero. Personal de la Dirección Departamental de Investigación realizó un operativo para atrapar a Kevin Farías, el joven que investigaban desde hacía semanas por el asalto a mano armada a un comercio. Ese viernes, Farías, sorprendido por la policía y sin posibilidad de escapar, le preguntó a los uniformados si venían “por lo del domingo”, es decir, por la muerte de Romero.

Ante policías y testigos del allanamiento, Farías dijo que él era quien manejaba la moto en la que iba Romero y que vio como el policía le disparó y lo mató. Incluso mostró en ese lugar una herida de arma de fuego que tenía en la axila y que se la había cauteurizado él mismo con un cuchillo caliente y que, aseguraba, se la había causado también el subteniente Bogado.

Con estos dichos, además de las pruebas recolectadas en el lugar de los hechos y la declaración del subteniente Bogado, el fiscal Pellegrinelli reconstruyó el hecho como un intentó de robo frustrado por la intervención de la propia víctima, el policía, que repelió el asalto a los tiros y en esa circunstancia mató a un joven, Brandon Romero.

El fiscal Pellegrinelli, que entiende que la muerte de Romero se encuadraría en un caso de “legítima defensa”, imputó a Farías por “robo doblemente agravado, por su comisión en un lugar poblado y en banda, y por el empleo de arma de fuego en grado de tentativa” y, tras tomarle declaración indagatoria el jueves, solicitó a la Justicia de Garantías su detención.

El juez Saúl Errandonea consideró que con los elementos probatorios con los que cuenta el fiscal, no se dan los presupuestos necesarios para la detención.

Para el juez de garantías, “si bien puede darse por acreditado el intento de robo, el principal sostén está dado por la declaración brindada del subteniente Arcángel Bogado, que es quien está imputado por el homicidio de Brandon Romero”. De esta manera, tanto en la causa del robo, como en la de homicidio, el testigo de una causa es el imputado en la otra.

En cuanto a la participación de Farías, el juez pone el foco en la forma en que acceden a la versión de lo sucedido, ya que es a través de manifestaciones vertidas por él mismo de forma “espontánea” a funcionarios policiales mientras era detenido. “Estas declaraciones requieren necesariamente un mayor tratamiento y corroboración, sobre todo teniendo en cuenta la gravedad de la medida que el fiscal solicita”, consideró Errandonea.

“El fiscal no precisa cuál ha sido el nivel de violencia supuestamente desplegado por Farías en el suceso que se investiga, como tampoco se ha certificado si posee antecedentes penales, no logrando apreciarse la alarma social que habría generado la presente ni el estado de conmoción pública generado”, expresó finalmente el titular del Juzgado de Garantías N° 5 al negar la detención pedida por el fiscal Pellegrinelli.