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Policiales 17 de noviembre de 2020

Piden que vayan a juicio los ocho rugbiers detenidos acusados de matar a Fernando Báez Sosa

Máximo Thomsen, Ciro Pertosi, Luciano Pertossi, Lucas Pertossi, Enzo Comelli, Matías Benicelli, Blas Cinalli y Ayrton Viollaz son considerados coautores del crimen del joven. Disponen el sobreseimiento de dos de los rugbiers que se encontraban en libertad.

La fiscal que investiga el crimen de Fernando Báez Sosa, el joven asesinado a golpes a la salida de un boliche de Villa Gesell en enero pasado, pidió este martes que sean sometidos a juicio los ocho rugbiers detenidos por el hecho, y dispuso el sobreseimiento de otros dos que se encontraban en libertad, informaron a Télam fuentes de la investigación.

El pedido fue formulado por la fiscal Verónica Zamboni, titular de la Unidad Funcional de Instrucción 5 de Villa Gesell, ante el juez de Garantías David Mancinelli, a un día de que se cumplan diez meses del crimen y de que venciera el plazo para hacerlo.

Por el crimen permanecen con prisión preventiva los rugbiers Máximo Thomsen (20), Ciro Pertosi (20), Luciano Pertossi (18), Lucas Pertossi (21), Enzo Comelli (20), Matías Benicelli (20), Blas Cinalli (19) y Ayrton Viollaz (21), a quienes Zamboni considera coautores del crimen del joven.

En tanto, Juan Pedro Guarino (19) y Alejo Milanesi (19) están en libertad, acusados de ser “partícipes necesarios” del hecho.

Las razones para pedir el sobreseimiento de Guarino y Milanesi

La fiscal de Villa Gesell Verónica Zamboni fundamentó hoy el pedido de sobreseimiento para dos de los rugbiers imputados en el crimen de Fernando Báez Sosa en que no fueron reconocidos por los testigos clave, en la ausencia de sangre de la víctima en sus ropas y en que, si bien quedaron filmados junto al grupo, nunca se los vio en los videos agrediendo al joven asesinado.

Se trata de Juan Pedro Guarino (19) y Alejo Milanesi (19), quienes ya habían sido beneficiados en el expediente con el cese de su detención el 10 de febrero pasado y a quienes la fiscal acusaba no como coautores, sino como partícipes necesarios.

“Entiendo que el cuadro de convicción a esta altura ha variado, a raíz del plexo probatorio que se ha ido colectando”, señala en su requerimiento la fiscal, quien también destacó que debe aplicarse para ellos el principio de “in dubio pro reo”, es decir, que la duda favorece al imputado.

Al enumerar las razones de su decisión, Zamboni mencionó en primer lugar el “resultado negativo de las diligencias de reconocimiento de personas” en relación a Guarino y Milanesi, a quienes, según la fiscal “no se los ha podido ubicar como agresores de la víctima o de algunos de los restantes damnificados”.

Luego, mencionó el “resultado negativo de la pericia de ADN” respecto del cotejo de los perfiles genéticos de estos dos acusados “con las muestras de importancia obtenidas de las evidencias físicas secuestradas en la pesquisa, y por supuesto, con los hisopados y prendas que vestía la víctima en el momento del homicidio”.

En otro párrafo también destacó que “en las prendas de vestir y zapatillas de los mismos no se ha obtenido perfil genético de Fernando Báez Sosa”.

Zamboni también valoró a su favor el “resultado negativo de la pericia scopométrica realizada sobre las zapatillas secuestradas en el allanamiento fiscal y durante la segunda diligencia realizada en el lugar en que fueron aprehendidos, la que arrojó una coincidencia de impronta solo con Máximo Thomsen”.

La representante del Ministerio Público Fiscal mencionó además que si bien en el análisis de los “10 eventos fílmicos” (videos de cámaras de seguridad) Guarino y MIlanesi “fueron visualizados en el lugar y en inmediaciones por algunas cámaras privadas y públicas (…), lo cierto es que los mismos no han podido tampoco ser ubicados, por las secuencias fílmicas, en el lugar directo de la agresión a Fernando”.

“Efectivamente Juan Pedro Guarino y Alejo Milanesi, estuvieron en el interior de ‘Le Brique’ junto al resto de los imputados, que efectivamente salieron del bailable, resultando incluso filmados desde el propio celular de Lucas Pertossi, pero que ello no los ubica directamente en el lugar central en que le dieron muerte a Fernando”, sostuvo la fiscal.

“El estar allí con su grupo de amigos o resultar con lesiones (en el caso de Guarino por una posible quemadura, y en el caso de Milanesi, por presentar lesiones menores), no habilitan por sí, a mantener una imputación penal por homicidio”, concluyó.

El crimen

rugbiers villa gesell

El hecho ocurrió la madrugada del 18 de enero último en pleno centro de la localidad turística, frente al boliche Le Brique, donde Báez Sosa y dos de sus amigos comenzaron a ser golpeados por un grupo de jóvenes.

Fernando recibió golpes y patadas en la cabeza que le provocaron la muerte antes de que pudiera ser atendido por médicos, mientras que sus agresores huyeron.

El episodio quedó registrado en distintas cámaras de seguridad y en teléfonos celulares de otras personas que se hallaban en la zona, por lo que los sospechosos fueron identificados y detenidos horas más tarde en la casa que alquilaban, a pocas cuadras del lugar del crimen.

De acuerdo a la pesquisa, el rostro de Báez Sosa presentaba dos marcas, una de las cuales coincide con unas zapatillas Cyclone secuestradas a Thomsen.

Imputados

– Máximo Thomsen (20), apodado “Machu”: se formó como rugbier en el Arsenal Zárate Rugby y jugaba en el Club Atlético San Isidro desde 2017, pero fue suspendido como socio tras conocerse su detención por el crimen. Era estudiante en el profesorado de educación física y quería ser kinesiólogo de alto rendimiento.

Fue sacado por la fuerza del boliche Le Brique, señalado como “uno de los agresores de Fernando”, reconocido por testigos como “el sujeto que le propinara patadas en el rostro” cuando estaba “de rodillas sobre el suelo” y quien dijo a viva voz: ‘Quedate tranquila que me lo voy a llevar de trofeo’.”

Las pericias indicaron que fue él quien le dio la patada mortal a Fernando.

– Ciro Pertossi (20): es otro de los acusados a los que la Justicia le atribuye mayor responsabilidad en el crimen, ya que fue reconocido por al menos tres testigos “como el sujeto que le pegó a Fernando cuando ya estaba en el piso, en su cabeza, cara, y pecho”. Imágenes aportadas a la causa lo muestran “chuparse los dedos” con sangre cuando es interceptado por personal policial. Casi una hora y media después del ataque, escribió en el grupo de Whatsapp que compartía con el resto del grupo: “Chicos, no se cuenta nada de esto a nadie”. Es hermano de Luciano Pertossi y primo de Lucas Pertossi.

– Lucas Pertossi (21): es el mayor del grupo. La fiscalía determinó que registró con su iPhone la secuencia del ataque, desde que fueron expulsados del boliche hasta que él mismo dejó de grabar la golpiza para agredir a un amigo de Fernando. Diez minutos después del ataque, envió un audio al resto de los rugbiers: “Estoy acá cerca donde está el pibe y están todos ahí a los gritos, está la policía, llamaron a la ambulancia… caducó”. Es primo de Luciano y Ciro Pertossi.

– Luciano Pertossi (19): el menor de los diez rugbiers. Fue reconocido por testigos como uno los “agresores de Fernando”. Es hermano de Ciro Pertossi y primo de Lucas.

– Matías Benicelli (21): fue quien abrió la puerta a la policía a las 10.30 cuando se ordenó la aprehensión del grupo en la casa que alquilaban en Villa Gesell. Un testigo lo ubicó como “agresor directo” de Fernando, al menos otro lo situó “agrediendo también a un amigo” y un restante lo identificó como quien le gritaba a Fernando “a ver si volvés a pegar, negro de mierda”.

– Enzo Comelli (20): al ser detenido presentaba un “hematoma sobre el labio inferior” y, según la fiscalía, “premeditadamente” agredió a Fernando “junto con los restantes imputados, previo repartirse roles para agredir físicamente a la víctima y posteriormente matarla”.

– Blas Sinalli (19): es el segundo más joven del grupo y, según la imputación, “existen sendos elementos probatorios” para atribuirle “una participación criminal esencial en la comisión del hecho” y como “agresor directo de Fernando”.

– Ayrton Viollaz (21): es el único del grupo que no tenía teléfono celular y la fiscalía entendió que “todas la probanzas valoradas” lo “ubican claramente junto a Fernando pudiendo quizás tratarse de un agresor directo”.

Sobreseídos

– Alejo Milanesi (20): fue detenido junto al resto de sus amigos, pero recuperó la libertad por falta de mérito.

– Juan Pedro Guarino (19): fue apresado junto a los otros rugbiers, pero fue excarcelado por falta de mérito.

– Tomás Collazo: no fue detenido ni imputado aunque sí señalado como “el sospechoso 11”. Tras un análisis de las cámaras de seguridad de la zona y de testimonios, se confirmó que salió del boliche once minutos después que el resto de los imputados, por lo que, para la fiscalía, no estuvo involucrado en el hecho.