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Policiales 12 de julio de 2021

Salaberry era Lucas, tenía un kiosco en Merlo y casi mata a su vecino porque puso una cámara de seguridad

Desde que en 2003 mató al policía Cristian Agusti, Alejandro Salaberry se esfumó. Fue el delincuente más buscado por más de una década y media, y recién reapareció cuando la causa prescribió. El domingo lo detuvieron por otro hecho cuando fue a vacunarse contra el Covid-19 al Museo MAR.

Alejandro Salaberry.

Tras su detención, ocurrida este domingo en el Museo MAR, comenzaron a salir a la luz detalles sobre lo que fue la vida de Alejandro Salaberry Gabarain como fugitivo. En esa condición estuvo desde 2003, cuando mató al policía Cristian Agusti durante un asalto, hasta 2019, año en que la causa prescribió.

Supo ser uno de los prófugos más buscados por la Justicia durante más de una década y media y nadie sabía absolutamente nada de su paradero. Sin embargo, su historia de evasión parece haberse empezado a esclarecer: Salaberry era Lucas, vivía con su pareja y tenía un kiosco en Azara al 1300 de Parque San Martín, en el Partido de Merlo, y su captura, ahora, se produjo por una pelea vecinal.

Según publicó el medio digital Primer Plano On Line, ese entredicho terminó con un hombre, identificado como Ernesto Mauro Aragón, herido de suma gravedad. El agresor no fue otro que Salaberry, aunque hasta mediados de octubre de 2018, día del hecho, para todos era “Lucas”.

“Nosotros conocíamos a Lucas y a Ceci, que tenían un kiosco al lado de casa. No sabíamos quiénes eran”, contó al citado portal Cledis, la esposa de Aragón, y madre de sus seis hijos. “Teníamos una amistad que se rompió con lo de la cámara. Pasó que nos robaron la moto y decidimos instalarla, pero él decía que le apuntaba al patio de su casa. Y nada que ver: el domo estaba puesto hacia la vereda. Por eso levantó un paredón gigante. De ahí quedó una relación tensa”, agregó la mujer, que además definió a la pareja como “muy solitaria”.

En su momento los vecinos de Salaberry no comprendían su cambio de actitud por la simple instalación de una cámara de seguridad. Si bien sabían que su vecino ya había tenido problemas con otros habitantes de la cuadra y que no era muy sociable, la relación con ellos había sido hasta ese momento buena. Sin embargo, desde ese entonces se iniciaron fuertes discusiones de convivencia.

Hasta que el 15 de octubre de 2018 se produjo una pelea a golpes y Salaberry o “Lucas”, como lo conocían, atacó con un machete a Aragón, a quien le causó graves lesiones en la cabeza. “Por tres centímetros no lo mató. Tuvo dos sangrados internos, de los cuales uno se disolvió y pero el otro todavía lo tiene”, mencionó Cledis a Primer Plano On Line.

La fotografía con la que por una década y media se buscó a Salaberry y a través de la que el Estado hasta ofreció recompensas económicas por información que sirviera para capturarlo.

La fotografía con la que por una década y media se buscó a Salaberry y a través de la que el Estado hasta ofreció recompensas económicas por información que sirviera para capturarlo.

A Aragón le quedaron secuelas. “No puede recibir emociones violentas, no se puede golpear la cabeza, no puede hacer trabajos en altura porque se marea. Pero, a comparación de lo que pasó con Agusti, familia a la que destruyó este asesino, la sacamos barata”, dijo la mujer de la víctima.

En tanto, aclaró que se enteraron quién era en realidad su vecino kiosquero cuando en 2019 salió en la televisión por haberse presentado en los tribunales marplatenses para firmar su sobreseimiento en la causa por el crimen de Agusti, al otro día de que la causa prescribiera. Desde ese momento, la pareja mantiene vínculo con Graciela, la mamá del policía asesinado, que buscó a Salaberry por todas partes y hasta viajó a la Triple Frontera para intentar dar con él.

Paciente oncológico

Tras su detención, ocurrida el domingo a la mañana en el Museo MAR, donde concurrió a vacunarse contra el Covid-19, Salaberry fue trasladado a Morón por disposición del fiscal Claudio Oviedo. Al ser dictado a declaración indagatoria por el delito de “tentativa de homicidio”, en el marco de la investigación por el ataque a machetazos contra Aragón, el delincuente que hoy tiene 40 años y supo mantenerse prófugo de la Justicia durante casi 16, confesó que golpeó a la víctima “con un machete hasta que la cabeza se le puso blanca y comenzó a sangrar”.

Personal de la Delegación Departamental de Investigaciones (DDI) local detuvo a Alejandro Salaberry en el Museo MAR.

Personal de la Delegación Departamental de Investigaciones (DDI) local detuvo a Alejandro Salaberry en el Museo MAR.

Así lo indicaron fuentes cercanas al expediente al portal digital en cuestión, quienes además informaron otro dato: Salaberry le dijo al fiscal que tiene cáncer. En esa línea, reveló que es paciente oncológico y que realiza el tratamiento con una identidad falsa, lo cual ahora deberá ser constatado por los investigadores, para determinar si realmente es así o si es una estrategia para evadirse nuevamente.

El crimen de Agusti

El 27 de octubre de 2003, cerca de las 17, Salaverry y sus cómplices (Claudio López, Fernando Palomino y Carlos Marcelo De los Santos) asaltaron una casa de insumos de computación ubicada en la zona de 20 de septiembre al 2900.

Cuando escapaban se cruzaron con Agusti y su compañero Cristian Fournier, quien reconoció a Salaverry como un delincuente que había cometido otros hechos anteriores. Entonces se produjo un ataque a tiros de la banda contra ambos policías. Agusti recibió tres impactos de bala que le produjeron la muerte en el acto y Fournier logró sobrevivir pese a las dos heridas.

Desde ese día Salaverry permaneció en la clandestinidad. Palomino y López fueron detenidos a pocas cuadras y De Los Santos en el año 2012.

Durante varios años el Estado Nacional, a través del Ministerio del Interior y de Seguridad ofrecieron generosas recompensas para obtener algún dato de la ubicación del prófugo, pero jamás obtuvieron información “sana”.

Los 15 años 7 meses y 4 días que debían pasar para el cumplimiento del plazo de prescripción se consumieron en mayo de 2019. Finalmente el miércoles 10 de julio, a las 10.10, Salaverry se presentó en el edificio de Tribunales en compañía de un abogado que lo acercó hasta la secretaría del juzgado de garantías de Rosa Frende. Allí le extendieron el escrito con el sobreseimiento, se notificó, firmó y se retiró.

El policía Cristian Agusti fue asesinado de tres tiros el 27 de octubre de 2003.

El policía Cristian Agusti fue asesinado de tres tiros el 27 de octubre de 2003.