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El País 9 de enero de 2017

Micheli dijo que la flexibilización laboral no es posible sin “complicidad sindical”

El titular de la CTA advirtió que una reforma laboral puede significar "más pobreza y menos futuro para los jóvenes". Además, volvió a reclamar un paro nacional.

Pablo Micheli, titular de la Central de los Trabajadores Argentinos (CTA) Autónoma, advirtió este lunes que para concretar la flexibilización laboral el Gobierno necesita “tener alguna complicidad sindical” y volvió a reclamar un paro nacional a la CGT “en defensa propia” de los trabajadores.

Micheli resaltó que “hacer un paro nacional no significa romper ninguna paz social, es ejercer nuestro derecho constitucional a la protesta”.

“Tiene que haber una presencia de las centrales sindicales fuerte y digna para decir acá no van a avanzar en una reforma laboral que signifique más pobreza para los jóvenes, menos futuro para los jóvenes y desgracia para los más grandes”, dijo el sindicalista.

Micheli calificó de “brutal” la declaración del secretario de Empleo del Ministerio de Trabajo y ex CEO del grupo Techint, Miguel Ángel Ponte, respecto de que incorporar o despedir personal debería ser para las empresas natural como “comer o descomer”.

El titular de la CTA dijo que las palabras de Ponte son igual de “brutal como es el modelo que lleva adelante (el Gobierno) y que tiene un objetivo claro de profundizarlo y para eso necesitan tener alguna complicidad sindical”.

Micheli recordó, en diálogo con Radio 10, que “el año pasado la CGT lo dijo `bueno nosotros hicimos que (el Gobierno) pasara el año tranquilo`”, pese a que consideró que se imponía un paro nacional “en defensa propia”.

El representante del sector estatal destacó que la falta de reacción cegetista tiene como consecuencia que “los despidos que no se pararon jamás, creyendo que se puede confiar en los empresarios”.

Por eso insistió en que “acá tiene que haber una ley, acá tiene que haber una discusión, acá tiene que haber una presencia de las centrales sindicales fuerte y digna para decir acá no van a avanzar en una reforma laboral que signfique más pobreza para los jóvenes, menos futuro para los jóvenes y desgracia para los más grandes”.

Micheli cuestionó que el Gobierno insista “con viejas metodologías que dieron resultados terribles en este país” y que en el pasado sólo beneficiaron “a los empresarios, a los grupos concentrados de la economía que lograron así, lisa y llanamente, hacerse la América a costa de una gran conflictividad en el país que terminó en una situación como la que conocemos de diciembre de 2001”, recordó.

Para Micheli, lo manifestado por Ponte muestra que “están de fiesta los empresarios, los CEOs que están en el Gobierno, porque están avanzando para lo que fueron a ocupar esos lugares, van con un plan concreto” que, señaló, consiste en “flexibilizar las condiciones laborales antes que te despidan”.

“Por eso -acotó- el CEO de Techint está chocho porque, bueno, es lo que siempre soñaron y nunca podían hacerlo por un gobierno electo por el voto del pueblo”.

Micheli destacó por último que la flexibilización laboral “no se puede parar” en un “clima de paz social” porque sostuvo que “la paz social es un concepto mal utilizado generalmente por los gobiernos o los empresarios que quieren arrimar agua para su molino sin que nadie le perturbe esa situación”.