CERRAR

La Capital - Logo

× El País El Mundo La Zona Cultura Tecnología Gastronomía Salud Interés General La Ciudad Deportes Arte y Espectáculos Policiales Cartelera Fotos de Familia Clasificados Fúnebres
Interés general 29 de septiembre de 2026

Advierten que la falta de voluntarios puede frenar los avances en tratamientos contra el Alzheimer

Un informe internacional señala que actualmente se evalúan 158 posibles terapias en 192 ensayos clínicos sobre demencia. Se necesitan unos 55.000 participantes, pero por los estrictos criterios de selección se estima que deberían ofrecerse 350.000 voluntarios. Especialistas destacan el potencial de América Latina para ampliar la investigación.

Agregar La Capital en

Por primera vez, el desarrollo de nuevos diagnósticos y tratamientos para la enfermedad de Alzheimer y otras demencias atraviesa una etapa de rápida expansión, pero la falta de participantes en los ensayos clínicos podría convertirse en un obstáculo para que esos avances lleguen a consolidarse.

La advertencia forma parte del nuevo informe mundial de Alzheimer’s Disease International (ADI), presentado en el marco del Día Mundial del Alzheimer, que se conmemoró el 21 de septiembre. El documento señala que durante 2026 se están evaluando 158 posibles terapias en 192 ensayos clínicos en distintos países.

Para mantener activos esos estudios se necesitan aproximadamente 55.000 participantes. Sin embargo, los criterios de selección hacen que muchas de las personas interesadas finalmente no puedan incorporarse. Por ese motivo, ADI estima que deberían ofrecerse como voluntarias unas 350.000 personas para cubrir las actuales necesidades de reclutamiento.

El informe advierte que, si no aumenta la participación y no se revisan algunos de los criterios de elegibilidad, los avances alcanzados en los últimos años podrían perder impulso.

“Estamos al borde de una revolución en el tratamiento de la demencia, pero la falta de participantes en ensayos clínicos amenaza con frenar los avances”, señaló la organización internacional.

Las dificultades para participar

El acceso a un ensayo clínico no depende solamente de la voluntad de los pacientes. El diagnóstico tardío, la dificultad para acceder a pruebas especializadas, los costos de traslado, las barreras lingüísticas y la necesidad de contar eventualmente con una persona cuidadora pueden impedir que una persona sea considerada.

También pueden influir los antecedentes médicos y los tratamientos recibidos con anterioridad, que en algunos casos determinan que un potencial participante no reúna las condiciones exigidas por el estudio.

Las dificultades son todavía mayores cuando se intenta reclutar personas que se encuentran en etapas presintomáticas o presentan riesgo de desarrollar Alzheimer u otras demencias.

A esto se suma la distribución geográfica de los ensayos. Según ADI, casi la mitad de los 6.763 centros activos registrados para ensayos de medicamentos contra el Alzheimer se encuentran en América del Norte y en países de ingresos altos.

En ese contexto, la organización plantea la necesidad de ampliar la infraestructura para realizar investigaciones en otros países, con el objetivo de incorporar características nacionales, regionales, culturales y genéticas de las poblaciones que serán alcanzadas por los futuros tratamientos.

Para el director regional para las Américas de ADI, Diego Aguilar, el crecimiento de los ensayos resulta alentador, aunque todavía existen importantes dificultades en América Latina, donde actualmente se desarrollan menos estudios que en otras regiones.

El potencial de América Latina

El informe plantea que América Latina reúne condiciones que podrían favorecer una mayor participación en investigaciones sobre demencia.

Ricardo Allegri, jefe de Neurología Cognitiva, Neuropsiquiatría y Neuropsicología y director del Centro de Memoria y Envejecimiento del Instituto de Investigaciones Neurológicas Fleni, destacó que la región cuenta con centros capaces de realizar estudios PET, ciclotrones y análisis de biomarcadores sanguíneos.

Además, señaló que los costos de determinados estudios pueden resultar menores que en Estados Unidos y que grandes áreas metropolitanas como Buenos Aires, San Pablo y Ciudad de México concentran poblaciones numerosas que podrían facilitar el reclutamiento.

El informe también remarca la necesidad de que los ensayos sean más representativos de la población mundial. Actualmente, según ADI, los avances científicos no reflejan plenamente la diversidad de las personas afectadas por la demencia.

Más de 60 millones de personas viven actualmente con demencia en el mundo, de acuerdo con el reporte, y se proyecta que la cifra supere los 139 millones para 2050. Más del 60% de quienes viven hoy con demencia se encuentran en países de ingresos bajos y medios, proporción que podría superar el 70% para 2050.

Para Facundo Manes, fundador de Ineco y profesor de Neurología y Neurociencias Cognitivas de la Universidad Favaloro, el desarrollo de nuevos tratamientos y herramientas diagnósticas debe estar acompañado por ensayos clínicos con poblaciones más diversas y con un acceso más sencillo para los participantes.

El desafío, plantea el informe, ya no pasa únicamente por desarrollar nuevas terapias, sino también por lograr que las personas que podrían beneficiarse de esos avances tengan la posibilidad de formar parte de la investigación que permitirá determinar su eficacia y seguridad.