CERRAR

La Capital - Logo

× El País El Mundo La Zona Cultura Tecnología Gastronomía Salud Interés General La Ciudad Deportes Arte y Espectáculos Policiales Cartelera Fotos de Familia Clasificados Fúnebres
Arte y Espectáculos 22 de septiembre de 2017

“Aprendí a vivir con la música como segunda piel”

Son trece canciones nuevas que llevan la impronta "salomarense", aunque más rústicas y atravesadas por un viento fuerte que llegó para desordenar todo. Naturaleza y quiebre emocional.

por Paola Galano
@paolagalano

“Rústico y agradable a la vez”, así define Salomar el nuevo disco que verá la luz en unos días, de manera oficial, y que lleva por título “Huracán”. Después de la trilogía de “La Perla”, en el que plasmó un decir nuevo y un sonido puro, el marplatense dice que este material “no lleva el cuidado sutil e inmaculado de la última Perla, porque es un huracán”.

Las flamantes trece canciones sonarán de manera pública mañana, a partir de las 20, en el escenario de Club TRI (XX de Septiembre y Alberti), a partir de las 20. “Las canciones fueron compuestas en su totalidad por mí, y Amanecé la compuse junto a mi amigo y colega Juan Martín Angera”, contó a LA CAPITAL.

Además, señaló que el disco fue posible gracias a la ayuda que recibió de parte del Instituto Nacional de la Música. “Huracán” cuenta con músicos invitados: el baterista Sebastián Quintanilla, de Científicos del Palo, Claudio Martínez en guitarra eléctrica para el tema “Amanecé” y “el resto de los instrumentos que contiene la obra fueron ejecutados por mí”.

Siempre vinculado a la naturaleza, siempre mirándola e intentando aprender de ella, Salomar se detiene ahora en la fuerza del viento huracando para explicar que esa también es una fuerza “que empuja, se arremolina, se revira y desordena las cosas para que aprender sea más concreto”, explicó. Ya lo hizo con las escolleras, con la montaña y el mar en los tres discos que integran La Perla que, al igual que “Huracán”, fueron editados de manera independiente.

“Este disco nace a partir de un quiebre emocional y de vida, donde casi todas las certezas se hicieron polvo y me dejaron pensando, sintiendo y cantando. Así su homónimo track 3 describe la penumbra sintetizada en plena madrugada en una canción que rompe un silencio que aturde. Por más que todo esto suene a tragedia, el proceso que dejó a su paso el huracán ha sido divino y hoy real y tangible”, agregó.

– ¿Qué sonido tiene Huracán?

– Huracán es rústico y agradable a la vez. No lleva el cuidado sutil e inmaculado de la última Perla, porque es un huracán, y porque para este cantor, vale más hoy el qué, que el cómo. Suena a canción, porque quizás es esa dama la que atraviesa toda mi vida musical. Se refuerza por pasajes, jugando con la impronta del rock, cuando lo que hay para decir presiona más, y descansa siempre en la canción salomarense. Pianos, acústicas, eléctricas, cuerdas, y alguna sorpresa.

– ¿En cuanto a las letras, seguís en esa línea bucólica de querer fusionarte con la naturaleza o cambiaste de eje?

– Quizás estén un poquito más introspectivas en esta etapa, pero siempre metaforizadas con ese afuera. Los primeros tracks del disco están unidos por ambientes naturales, río, lluvia, tormenta, gaviotas, en relación a las imágenes que habitan en la canción. “Huracán” y “Río arrasa” dejan entrever más claramente este aspecto de fusión natural.

– ¿Qué diferencias y qué similitudes tiene con la trilogía de La Perla?

– La similitud principal es el formato canción y su condición de trabajo independiente. También comparten esa frescura de haber sido grabadas en mi propio entorno cotidiano, a mi tiempo y casi con los mismos recursos, aunque es verdad que del primer volúmen de La Perla a éste Huracán, he transitado camino, he cambiado la forma de cantar, de producir, de grabar.. Lo lindo es que todas estas obras son pequeñas huellas que uno va dejando, marcas en el tiempo, para la posteridad.. para mis hijos sobre todo.

– Desde que arrancaste en la música hasta hoy produjiste a otros músicos, interveniste en espectáculos para chicos, hiciste Beatles, regrabaste tus canciones de La Perla en un estilo mas pop… ¿qué aprendiste de todas esas experiencias?

– Aprendí a vivir con la música como segunda piel. A no desestimar ningún género, ni a ningún artista. Me dí el gusto de reinterpretar a los Beatles, mis primeros maestros de grande, y a María Elena Walsh, mi primera maestra de chico. Me di el lujo de poder ser producido en un álbum que me dejó en esencia y principalmente maravillosas experiencias vividas en míticos estudios junto a genios que siempre admiré, como Guille Vadalá y que hoy están inmortalizados en esas grabaciones.