Celulares, UPD y apuestas online: directivos de escuelas analizan los límites en la adolescencia
Aseguran que es clave la presencia de los adultos y el trabajo en red para abordar las problemáticas que se presentan en los colegios. "La adolescencia no cambió tanto, sí cambió el contexto", coincidieron.
Facundo Blanca (director del Instituto San Alberto), Laura Iciar (directora colegio IDRA), Victoria Rogosz (directora del CADS) y Verónica Crespo (directora Instituto Juan Gutenberg).
“La adolescencia no cambió tanto, sí cambió el contexto”, coincidieron los directores de cuatro escuelas secundarias privadas de la ciudad al ser invitados por LA CAPITAL para realizar una radiografía sobre la situación actual del sector.
La idea surgió a raíz de la charla “Entre la libertad y el cuidado: el rol de las familias en la adolescencia de hoy” que brindó el psicólogo Alejandro Schujman en el Espacio Cultural del Paseo Aldrey.
Incluso bajo la sorpresa del disertante, la misma fue organizada conjuntamente por los colegios IDRA, Colegio Atlántico del Sud (CADS), Instituto Juan Gutenberg, Instituto Albert Einstein (IAE) y San Alberto bajo la premisa “Pensar juntos los desafíos de la adolescencia“. El eje que los motivó, según los directivos, fue “mostrarnos juntos creando comunidad como escuela, generando tramas”. “Ni los estudiantes están solos ni las familias están solas, ni las escuelas tampoco queremos estar solas, por el bienestar de nuestros estudiantes que son nuestra clase futura”, sentenciaron.
Último primer día (UPD), límites, redes sociales y juegos en línea son algunos de los temas que surgieron al mostrar la radiografía de los adolescentes en la escuela, una conjunción de problemáticas que buscan enfrentar “con la presencia de los adultos que acompañamos y hacemos red”, coincidieron los consultados.
“Es una radiografía compleja. Tenemos una distancia que por naturaleza la escuela fue siempre disruptiva social y culturalmente. Hoy, más que nunca, está generando una distancia y una falta de entendimiento entre la sociedad, la familia y la escuela. Es ahí donde queremos pegar, para entender que estamos todos en el mismo camino. Juntos, es mejor”, definió el director del Instituto San Alberto, Facundo Blanca, con 24 años de experiencia.
En tanto, la directora del Colegio Atlántico del Sud (CADS), Victoria Rogosz, con 24 años de experiencia, consideró que “la adolescencia con la que nos encontramos en la secundaria es compleja, ha mutado mucho la forma del comportamiento de los estudiantes, de la familia y de lo que el colegio tiene que dar respuesta”.
“Es un contexto tan complejo -añadió-, la cruda realidad nos empapa y la escuela debe posicionarse fuerte y hablar mucho sobre los límites y cómo se corren, hasta dónde puede llegar la escuela a abarcar esta compleja problemática”.
La directora del Instituto Juan Gutenberg, Verónica Crespo -con 27 años de experiencia- advirtió que “las redes sociales no ayudan, no acompañan ni a la familia ni a la escuela. La idea es dar herramientas para que podamos, en comunidad, educar”.
A entender de la directora del IDRA, Laura Iciar -cuenta con 24 años de experiencia-, se trata del desafío de la escuela “como lugar de contracultura: hay tiempo para pensar, para reflexionar, para preguntarnos, para preguntarle al otro. Hoy vamos a contramarcha de la sociedad”.
“La importancia de los límites -añadió- y de la necesidad de acompañar a los adolescentes es una necesidad que nos interpela a todos los educadores”.
La cuestión, para Blanca, pasa por “interpelarnos a empezar a construir desde un lugar distinto, desde otro punto de partida”.
Límites
Históricamente, los límites son desafiados, todo el tiempo, por los adolescentes. Es una conducta inherente a la edad. Sin embargo, los directivos escolares reconocieron que se respetan cuando se los imparten.
“El respeto a la escuela sigue existiendo, porque no deja de ser un lugar de autoridad, de respeto, más allá de que a veces la sociedad cuestione”, explicó Iciar y analizó que “en un mundo donde se cuidan mucho a las infancias de lo frágil, a veces se cuestiona esa figura. Pero cuando uno dialoga o hace trama con la familia, o los profesionales que acompañan, el resultado es positivo. Y la familia agradece”.
Rogosz reconoció que “los estudiantes, ante el límite, ante la autoridad bien puesta, acatan aun cuando tengan las transgresiones de la adolescencia a flor de piel”.
En la opinión de Blanca, el límite “va más allá del estudiante”. “Es el contexto lo difícil. La búsqueda del límite es natural entre los adolescentes. No cambiaron tanto las adolescencias, cambió más el contexto. Eso lo detectamos todos nosotros”, completó.
“Los chicos pasan mucho tiempo en la escuela -advirtió Crespo- y lo que pasa afuera entra también. Así que el límite también es el afuera”.
“Apelamos a la construcción de un límite -añadió Blanca- entendiendo que no es la prohibición desde lo punitivo, sino de entender un estado de salud plena que necesitamos dentro de la escuela”. Así, ejemplificó con el no uso del celular en el aula: “Es para respirar un aire distinto -explicó-, que no es el dispositivo en sí sino todo lo que genera. La captación que tienen nuestros estudiantes, con la información que consumen, y el punto de conflicto era cortar con eso”.
Rogosz añadió que “para sorpresa quizás de la comunidad, en general, los chicos responden al límite dentro de la escuela. De hecho, creo que responden bien para lo que es la adolescencia y la sociedad de hoy”.
“Nos sorprende -agregó- que lo que dice la escuela y lo marca, el estudiante acata, lo incorpora. Algunos con más dificultad que otros”.
Hagan juego…
En la nube de ideas referente a los adolescentes aparece, en todos los ámbitos, el vicio del juego en línea, en todas sus variables.
“Las apuestas en línea son un gran problema y se ve. Llegó a la escuela la ludopatía. En cuarto año se ve de forma tremenda y la verdad que es un problema”, reconoció la directora del CADS. Y advirtió: “Nos capacitamos, se acercan profesionales para trabajar con los chicos pero es de una complejidad enorme. Lo que más importa es no quedarnos con este problema porque es muy extenso, debe haber un abordaje desde lo familiar”.
En la opinión del director del San Alberto, “no se trata de un único problema”. “Para mí termina siendo el resultante de un estímulo, de una búsqueda, que tanto a la escuela como la familia nos pasó por encima y lo tenemos que abordar. La escuela está atacando ese problema, que en muchos casos es invisible a lo que la sociedad ve. Y la escuela está”, analizó.
“Hay una necesidad de acompañamiento -sentenció la directora del IDRA-, necesitamos que la familia acompañe. Los consumos problemáticos van más allá de la ludopatía. El alcohol, las drogas, la sexualidad temprana, uno los detecta en la escuela con una mirada atenta porque hay equipos de profesionales que pueden estar presentes pero hay familias que no pueden o no saben cómo estar presentes. Ese es un poco el desafío”.
“Van todos de la mano -opinó la directora del Gutenberg-, tenemos que ir la comunidad toda junta, dar acompañamiento”.
Lo más visto hoy
- 1Por tareas de mantenimiento, programan cortes de luz para este lunes en diversas zonas de Mar del Plata « Diario La Capital de Mar del Plata
- 2EDEA explicó qué provocó el corte de luz masivo que dejó a oscuras a Mar del Plata « Diario La Capital de Mar del Plata
- 3Sigue el frío: cómo estará el clima este lunes en Mar del Plata « Diario La Capital de Mar del Plata
- 4De Cabo Verde a Mar del Plata: el joven que recorrió el mundo pero se enamoró de la ciudad y no se fue más « Diario La Capital de Mar del Plata
- 5Mensaje de Axel a Cristina: “Sumisión, no”; trato de “igual a igual” « Diario La Capital de Mar del Plata
