“Justicialista Vol. 3” de Científicos del Palo no solo marca el cierre de una trilogía, sino que opera como un balance de la historia de la banda marplatense integrada por “Pepo” San Martín (guitarrista y cantante), Carlos “Popete” Andere (bajista) y Manuel Cena (baterista).
Grabado en vivo y, luego, intervenido en estudio, sumando voces, texturas y videos de distintos momentos de la historia de la formación, en este trabajo “se entiende un poco el camino que hemos recorrido y todo lo que la hemos remado para que hoy haya tantos humanos disfrutando de lo que hacemos”, definió “Pepo”. El artista habló con LA CAPITAL antes de estrenar el material, este viernes, 21 de agosto, a las 20 en Club TRI, con Kiko San Martín y Mauro del Mar como invitados.
“Teníamos ganas de que la presentación fuera acá, porque a veces nos acusan de olvidarnos de nuestras raíces cuando tocamos un disco en Capital antes que en Mar del Plata. Nuestro público es bastante parecido en todo el país, pero es verdad que de local se siente una especie de orgullo mayor que en otras ciudades”, reconoció el artista.
—¿Cambió la manera en que ustedes miran las canciones de “Justicialista” desde que comenzaron el proyecto hasta hoy?
—De alguna manera, sí porque esto se grabó en 2023, cuando aún tocábamos con Ángel Greco en batería y nuestra búsqueda era más de trío “setentero”, prestándole una especial atención a la interpretación de las canciones. Hoy día, con Manu Cena en ese puesto, hemos torcido levemente el rumbo hacia algo más “moderno”, aunque desde luego hablamos de un grupo de tipos que pisan los 50 años, no es que nos hayamos vuelto traperos. Pero vemos las cosas de otra manera y tenemos otras inquietudes sonoras en este momento.
—El disco combina registro en vivo y luego intervención en estudio. ¿Qué encontraron en esas grabaciones que los llevó a decidir que podían convertirse en un disco?
—La verdad es que cuando grabamos esos dos shows en el 2023 (uno en Niceto en Capital y otro en GAP aquí en nuestra ciudad), ya sabíamos que se iba a tratar de un disco en vivo. Lo que tuve siempre claro es que no quería el disco en vivo “tradicional” que tiene el mismo audio del primer tema al último. Quería poder agregar guitarras acústicas, sintetizadores y texturas que hicieran que la experiencia de oírlo se tornara más entretenida. Lo bueno es que a pesar de que la grabación fue intervenida, no perdió la energía del show en vivo, pudiendo cumplir con un digno balance entre ambos mundos. Mi intención siempre fue que tampoco se notara tanto lo que se agregó, sino que acompañara como una especie de condimento que le diera más riqueza al disco.
—¿Cómo fue trabajar sobre el material, con la energía y la dinámica del recital y a la vez guitarras acústicas, sintetizadores y otras texturas?
—Me gustó mucho la situación de grabar encima del show en vivo. Me encontraba en mi casa con los auriculares tomando mate o fernet (dependiendo el momento de la jornada) y grabando una guitarra acústica sobre el audio de cientos de personas cantando y saltando. El contraste me pareció espectacular y por suerte creo que todo terminó conviviendo de manera orgánica. De hecho, en el show original que grabamos, al tercer o cuarto tema me rompí la voz, quizás sumido en un estado de emoción total frente al amor que nos estaba brindando la gente, así que tuve que regrabar muchas de esas voces aquí en casa, gritando como un energúmeno cuando mi familia no estaba en las inmediaciones de mi pequeño estudio.
“Todo lo que hemos remado”
—¿Es también este material no solo un cierre de “Justicialista”, sino una especie de balance sobre la propia historia de la banda?
—Sí, totalmente de acuerdo con lo que decís: es un balance de toda la gestión. Por diferentes motivos, no tuve mucho contacto con el material visual antes de que saliera, así que casi que me sorprendí como el resto del mundo cuando salió. Las imágenes realmente terminan de completar la experiencia y Leo Mercado retrató muy bien el pequeño torbellino que es nuestro público. Ver gente cantando nuestras canciones como si fuéramos una banda “de verdad” y muchos primeros planos de personas realmente emocionadas con nuestra obra me impactó bastante, me emocioné seriamente. De alguna manera, al ver videos que reúnen muchas de nuestras épocas y retratan a muchos integrantes que ya no están en la banda, se entiende un poco el camino que hemos recorrido y todo lo que hemos remado para que hoy haya tantos humanos disfrutando de lo que hacemos.
—¿Hay canciones de “Justicialista” que en estos años hayan adquirido un significado diferente cuando las tocan frente al público?
—Sobre todo acá en la ciudad hay dos que cobran un sentido especial porque están hechas para Mar del Plata: “Marplatense” y “Mar del plátano”. La primera habla de nuestra poca actividad playera en contraste con nuestro desempeño nocturno y la segunda sobre lo antiperonista que es la ciudad que amamos. Si bien se cantan en todos lados a donde vamos, siento que acá se termina de entender el chiste de manera completa. Quizás alguna otra cobre un sentido más combativo en este momento adverso para las ideas que nos representan. Es evidente que nuestro público comulga con lo que pensamos y nos lo hace saber todo el tiempo en los shows.
“Vereda de enfrente”
—Si miran los tres volúmenes de “Justicialista” como una unidad, ¿qué creen que terminó diciendo esa trilogía sobre la Argentina? ¿Tiene algún significado especial o extra que “cierren” en este momento del país?
—La idea original era rendirle un homenaje a “Sandinista” de The Clash, que era un disco triple, de evidente corte combativo, y siempre me gustó cómo la palabra “justicialista” incomoda de alguna manera con su sola mención en voz alta. Creo que en nuestra versión peronista de la cosa, el primer volumen fue un disco que salió en pleno macrismo. En temas como “¿Para qué sirve pensar?” desarrollaba la idea de tratar de no sobreanalizar todo y resistir los embates neoliberales a base de cuidar la salud mental y no estar amargándose todo el día a riesgo de lesionar tu bienestar psicológico. Luego, en el volumen 2, hay todo una estética de deconstrucción del peronismo, en el sentido de que evidentemente el movimiento se estaba desarmando como un castillo de legos al que un nenito le da una patada. La música es como de tránsito a otra cosa, no en el sentido experimental pero sí de transición, de búsqueda de pasar a otro estado. Y en este tercer volumen tratamos de mostrar cómo es la experiencia de vernos en vivo y también hay muchas de las canciones más combativas de la banda que son una manera de ponernos en la vereda opuesta de esta administración cipaya y entreguista.
—¿Están pensando en la nueva etapa de Científicos del Palo?
—Sí, siempre que saco un disco ya estoy pensando en el próximo. Tengo mucha música nueva me gustaría volcar en estudio, pero ya iremos viendo en qué momento empezamos a ensayar y pensar en eso. Por ahora, disfrutaremos de reproducir en vivo esto que acaba de salir, yendo en búsqueda del cariño que, por suerte, nos siguen dando en muchas ciudades del país.