CERRAR

La Capital - Logo

× El País El Mundo La Zona Cultura Tecnología Gastronomía Salud Interés General La Ciudad Deportes Arte y Espectáculos Policiales Cartelera Fotos de Familia Clasificados Fúnebres
Deportes 28 de enero de 2024

El “José Martínez”, una vieja fortaleza

Quilmes acumula números muy buenos jugando como local en su reducto.

El “José Martínez” fue el escenario de las primeras cinco temporadas de Quilmes en el básquet profesional y allí el equipo “tricolor” era muy difícil de batir.

Los “cerveceros” en ese lapso jugaron 56 partidos oficiales, de los cuales se impusieron en 50 oportunidades.

Después de sortear el Provincial de Clubes de 1987 y el cuadrangular final en San Nicolás, el camino quilmeño en el profesionalismo comenzó con el heptagonal clasificatorio a la vieja Liga B disputado en los últimos meses de aquel año.

El conjunto conducido entonces por Oscar Sánchez ganó sus seis partidos en casa.

Durante la primera temporada en la Liga B de 1988, Quilmes jugó los primeros tres partidos como local en Tandil por una suspensión y los cotejos de play-offs en el Súper Domo. Por lo tanto, sólo ocho veces lo hizo en el gimnasio de su sede social. Se impuso en cinco oportunidades y ese fue su torneo más flojo en casa.

Al año siguiente Oscar Rígano decidió mudar la localía al Súper Domo sin mucho suceso ni económico ni deportivo. Cuando resolvió volver al “José Martínez, Quilmes contó por triunfos sus ocho presentaciones.

También fue muy fuerte allí en el torneo corto de 1990 con diez éxitos y dos derrotas finales que le impidieron llegar al Final Four. Por último, en la temporada 1990/91, Quilmes jugó veintidós veces en su reducto tradicional y ganó veintiún partidos. Su única derrota, por increíble, aún se recuerda: ante un modesto Ciudad de Nieva de Jujuy que llegó a Mar del Plata en micro y con una hora de retraso.

La última vez quilmeña en su cancha fue el 17 de mayo de 1991 con un inolvidable 101-91 sobre Pico FC que lo puso por primera vez en la máxima categoría de la Liga Nacional.