El joven mensajero cruzó corriendo la feria de los mercaderes y, agotado por el sol y por el peso de la noticia, llegó a la gruta donde aquellos hombres se escondían. Cerca había unos artesanos; el Templo no estaba lejos. En el umbral, ante repentinas espadas, murmuró una contraseña. Ya en la oscuridad de los pasadizos, buscó entre el griterío de los borrachos y las prostitutas.
Los encontró en un recoveco. Eran dos hombres que bebían en silencio. Uno, el más joven, jugaba con un puñal y una moneda; el otro, se alisaba la barba. Un perro negro dormía en la arena.
El mensajero se acercó al mayor y le habló al oído. Tuvo que repetir la historia dos veces. Entonces, el hombre se levantó de un salto y golpeó la mesa, riendo.
-Levántate –gritó a su compañero-. Vamos a cobrarnos la deuda. Por fin, vas a usar ese puñal en serio. Lázaro no está muerto.
Lo más visto hoy
- 1Brutal femicidio en una playa del sur: golpean, apuñalan y sepultan a una joven de 25 años « Diario La Capital de Mar del Plata
- 2Motochorros matan de un tiro a un comerciante y son detenidos « Diario La Capital de Mar del Plata
- 3Una nueva modalidad de compras que llegó a la ciudad para quedarse « Diario La Capital de Mar del Plata
- 4Murió un marplatense en un trágico choque sobre la ruta 2 « Diario La Capital de Mar del Plata
- 5Dinamarca pide a la UE considerar la exclusión de España del espacio Schengen « Diario La Capital de Mar del Plata
