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Más allá de las noticias 15 de junio de 2020

Face App: el “juego” que tiene una peligrosa política de seguridad 

Se trata de una aplicación que, con solo tomarte una foto, puede mostrarte cómo serías con otro género. Especialistas advierten que la letra chica habilita a la empresa creadora acceder a mucho más de tu intimidad que solo tu imagen.

Es furor en redes sociales. Face App, la aplicación que cambia el género con solo una foto, parece haberse convertido en uno de los “juegos” más elegidos para pasar la cuarentena y abundan las publicaciones con ejemplos de cómo se verían dirigentes políticos, jugadores de fútbol y celebridades varias si se autopercibieran con un género contrario al suyo.

La transformación que se logra con su solo un retrato de la persona es impresionante y el resultado alcanzado por la popular app de la empresa rusa Wireless Lab se debe a la innovadora tecnología que maneja. Es que la aplicación emplea magistralmente técnicas de deepfake que permiten transformar con un sorprendente realismo el género de un rostro.

A decir verdad, la aplicación ya tuvo su auge el año pasado, pero en su momento la gracia estaba en mostrar cómo serías con 50 años más. También existía la versión que llevaba nuevamente a las facciones de la infancia.

Sin embargo, y tal como ocurrió en 2019, la polémica estuvo en torno a las políticas de seguridad que el usuario debe aceptar antes de utilizarla, normativa que fue actualizada el pasado 4 de junio y que contiene unos requisitos de los que no todo el mundo es consciente. Entre ellos, que el usuario deberá aceptar que el sistema registre la IP del dispositivo y lo que resulta más preocupante, la página web que se ha visitado antes de utilizar su sistema.

Las cláusulas son claras. En una se aclara que el servicio registrará “las páginas visitadas, tiempo y duración de los accesos”, y lo peor del asunto es que se acepta que esta información sea cedida a “terceras partes”. Es decir, se aclara que se comercia con los datos, siempre anonimizados, según explican, y que posteriormente son vendidos a terceros.

En este sentido, los expertos recomiendan revisas las cláusulas antes de instalar las apps. En diálogo con EL PAÍS, de España, Fernando Suárez, presidente del Consejo General de Colegios de Ingeniería Informática, del país, advierte que ceder estos datos a ciegas es como “vender el alma al diablo”. Este experto advierte además de la gravedad en la falta de concienciación general sobre la privacidad de los datos y recuerda que “al publicar datos en internet, perdemos por completo el control sobre los mismos”.