Jurado juzga a Guillermo Caldera por abandonar y dejar morir a su padre
Por el hecho, ocurrido hace tres años, también está acusada Andrea Farías, pareja del asesino de Bárbara Tiscornia. El debate se realiza en la sala del Tribunal Oral N° 4, representado por el juez Gustavo Fissore.
El juicio por jurados contra Guillermo Caldera por abandonar y dejar morir a su padre Jorge comenzó este martes en la sala del Tribunal Oral N° 4.
Por el hecho, ocurrido hace tres años, también está acusada Andrea Farías, pareja del asesino de Bárbara Tiscornia. Ambos fueron imputados por el deceso del médico, quien se encontraba prácticamente imposibilitado de caminar y falleció después de ser trasladado de urgencia a la Clínica Colón en agosto de 2023.
Durante la primera jornada se realizaron los alegatos de apertura ante el jurado y el juez Gustavo Fissore, declararon los dos imputados -quienes negaron los cargos-, y también prestaron testimonio la sobrina de la víctima y la mujer que concurría a asistirlo. Para este miércoles está previsto que continúe la declaración de testigos y, si los tiempos del debate lo permiten, se realicen los alegatos finales y se conozca el veredicto. Sin embargo, debido a la cantidad de testimonios pendientes, no se descarta que el juicio se extienda una jornada más.
La acusación a cargo del fiscal Carlos Russo sostiene que entre aproximadamente julio de 2023 y el 9 de agosto de ese año Caldera y Farías colocaron a Jorge Caldera en una situación de abandono, pese a que sus problemas de columna le impedían prácticamente movilizarse por sus propios medios. Según la requisitoria de elevación a juicio a la que accedió LA CAPITAL, dejaron de proporcionarle los cuidados básicos que necesitaba, entre ellos higiene, alimentación y medicación.
Jorge permanecía postrado en una habitación de la vivienda de Bolívar al 3700. Cuando finalmente fue asistido, presentaba un cuadro de deshidratación, falta de alimentación y una marcada ausencia de higiene personal. El 9 de agosto sufrió una descompensación generalizada y fue trasladado a la Clínica Colón, donde murió posteriormente.
Uno de los testimonios centrales de la investigación fue el de Elena Cabrera, una mujer que concurría aproximadamente tres veces por semana para asistir a Jorge Caldera. Según declaró, lo ayudaba con la medicación, le cocinaba, le llevaba ropa y realizaba mandados para él.
Cabrera describió ante los investigadores el deterioro que presentaba el hombre y aseguró que ya no podía movilizarse. Como no podía levantarse de la cama, utilizaba un balde de pintura para realizar sus necesidades.
De acuerdo con su relato, el 9 de agosto ingresó a la habitación y encontró a Jorge inconsciente, muy pálido, frío y sudoroso. Estaba acostado y rodeado por sus propias deposiciones y orina. La mujer sostuvo que les advirtió a Caldera y Farías que debía ser trasladado a una clínica, pero que inicialmente se negaron y le dijeron que “se le iba a pasar”. Finalmente, con ayuda de su marido, consiguió trasladarlo en una silla de ruedas hasta la Clínica Colón.

Andrea Farías, la pareja de Guillermo Caldera.
La misma testigo describió las condiciones en las que se encontraba la habitación: suciedad, orina en el piso y en distintos elementos, la cama mojada y un fuerte deterioro en las condiciones de higiene de Jorge. También afirmó que llevaba meses sin bañarse y que estaba muy delgado.
La Fiscalía incorporó además el testimonio de Elsa Roman, abogada de la familia Caldera desde hacía unos 20 años. Según declaró, en mayo de 2023 Jorge comenzó a manifestarle que sufría malos tratos por parte de su hijo y su nuera y que quería abandonar la vivienda.
Roman relató que durante sus visitas observó un progresivo deterioro físico. En una de ellas, dijo haberlo encontrado extremadamente delgado, postrado en una habitación oscura y con un fuerte olor. También señaló que prácticamente no recibía atención médica y que no existía un control adecuado sobre su estado de salud.
La requisitoria de elevación a juicio menciona además la declaración del traumatólogo Amílcar Trivillini, de la Clínica Colón, entre las pruebas reunidas para reconstruir el estado en que Jorge llegó al centro asistencial.
La situación de Jorge ya había generado advertencias dentro de la propia familia. Según consta en la investigación, un tío de Guillermo Caldera había acudido al Juzgado de Familia N° 6 para denunciar la situación de su hermano y solicitar la exclusión del hogar de Caldera y Farías. La intervención policial derivada de esa medida terminó además con el secuestro de armas en el inmueble, aunque esa investigación se tramitó por separado.
En el juicio, Caldera y Farías volvieron a sostener las versiones que habían dado durante la investigación penal preparatoria. La Fiscalía considera que sus declaraciones no se condicen con el resto de las pruebas reunidas.
Uno de los puntos controvertidos es precisamente el estado de higiene de Jorge. Mientras Farías sostuvo que la habitación era limpiada diariamente y que el balde que utilizaba era cambiado varias veces, distintos testigos describieron un escenario diferente y coincidieron en mencionar el fuerte olor y las deficientes condiciones de higiene.
También existen diferencias respecto de la atención médica y la administración de medicamentos. Según la requisitoria, Guillermo Caldera sostuvo que su padre se automedicaba e incluso utilizaba un sello perteneciente a un médico fallecido para realizar recetas. Para la Fiscalía, esa situación formó parte del contexto en el que Jorge quedó sin la atención médica que necesitaba.
El debate continúa este miércoles con los últimos testigos de la Fiscalía y los convocados por las defensoras oficiales Gabriela Mónaco y Gabriela Zapata. La jornada comenzó a las 9 y podría prolongarse durante varias horas debido a la cantidad de declaraciones pendientes.
Caldera y Farías están imputados por el delito de abandono de persona agravado por el resultado muerte y por el vínculo. Él permanece detenido en el complejo penitenciario de Batán, mientras que Farías afronta el proceso bajo arresto domiciliario.
Ahora será el jurado popular el que deberá determinar, a partir de la prueba producida durante el debate, si ambos son responsables de los hechos que les atribuye la Fiscalía.
El crimen de Bárbara Tiscornia
Bárbara Tiscornia, hija de un médico local, fue asesinada por Guillermo Caldera de un balazo en la cara alrededor de la 1.30 del 22 de abril de 2003 en un departamento de 11 de Septiembre al 3100.
Su cuerpo apareció a la mañana siguiente, envuelto en mantas y bolsas de residuos, al pie de una barranca de Camet, tras haber sido tirado desde una barranca.
Caldera -quien hacia repartos de empanadas para un comercio céntrico- y Bárbara Tiscornia se habían conocido una semana antes. En la noche del 21 de abril salieron por primera vez y concurrieron al departamento, que pertenecía al médico Jorge Caldera.

Foto: Archivo LA CAPITAL.
Guillermo Caldera fue acusado del crimen y se mantuvo siete meses prófugo hasta que decidió entregarse ante las cámaras de televisión. Un tiempo después también se escapó de un centro de rehabilitación, donde buscaba superar su adicción a las drogas, aunque fue detenido en poco más de un día.
Por su parte, Caldera padre fue acusado de incumplir sus deberes profesionales y no atender a Tiscornia, momentos después de que su hijo Guillermo le efectuara el disparo mortal. Sin embargo, en 2015 quedó absuelto en la causa.
Lo más visto hoy
- 1Casinos online y lavado de dinero: imputan y citan a declarar a un ex jefe de la policía « Diario La Capital de Mar del Plata
- 2Mínima de 2° y nublado: así estará el clima este miércoles en Mar del Plata « Diario La Capital de Mar del Plata
- 3Motochorros armados le robaron el auto a una mujer en plena mañana « Diario La Capital de Mar del Plata
- 4Recuperaron un auto robado tras un allanamiento en Punta Mogotes « Diario La Capital de Mar del Plata
- 5La odisea de un marplatense atacado por abejas tras el terremoto en Colombia « Diario La Capital de Mar del Plata
