La historia de Perla y Alfredito, los elefantes marinos que conmueven a la ciudad
Hace doce días están en la costa y se convirtieron en una atracción. Las autoridades insisten en no acercarse ni molestarlos ya que la vinculación entre la madre y la cría es clave durante el periodo de lactancia.
Por Lucia Castorina
La presencia hace doce días de una hembra elefante marino que dio a luz en la playa frente al Unzué conmueve a la ciudad. Y no solo eso: la aparición se convirtió en una atracción que pone en alerta a las autoridades ya que la vinculación entre la madre y la cría es clave durante las primeras semanas y, por eso, no deben ser molestados.
El día previo al nacimiento, ocurrido el viernes 16 de octubre, se organizó un operativo con Defensa Civil y otras entidades municipales para asegurar el perímetro y comenzar la guardia permanente. Se trata de una especie que transita una etapa crítica durante las primeras 72 horas de vida. “Si no se genera el vínculo entre la madre y la cría, el animal no se alimenta y muere”, explicó Martino.

Durante los 25 días posteriores al nacimiento, el vínculo entre ambos asegurará la correcta alimentación de la cría, que ganará el peso necesario para sobrevivir después. En este contexto, se vuelve crucial no interrumpir la vinculación entre ambos ejemplares.
Si bien el público respeta el vallado y evita hacer ruido, Martino advirtió que la presencia de personas siempre es un factor de estrés. Aunque la madre ha demostrado un comportamiento de habituación a quienes se acercan a visitarlos, los primeros días “se alteró muchísimo”. “Ahora está bastante tranquila, pero constantemente alerta. Nosotros vamos desplazando todos los días un poquito más el perímetro para aumentar esa distancia”, manifestó.
“Los dueños de mascotas deben tener paciencia y no bajar a la playa. Si bien hay un perímetro, deben mantenerse mucho más alejados. Si por alguna razón los perros llegaran a ladrar o a escaparse, se volvería una situación de estrés crítica para el animal”, sumó.
“Si no se genera el vínculo entre la madre y la cría, el animal no se alimenta y muere”, explicó Natalia Martino.
El pedido se extiende también a quienes se acercan a observar. “Todo el mundo puede pasar a disfrutarlos, pero se debe intentar no generar tumultos, sacar una foto y retirarse, porque todo lo que genera un cambio en el relieve del ambiente genera estrés al animal”.

Los momentos críticos
Quedan dos semanas claves en las que la cría deberá adquirir el peso que necesita —crece entre 3 y 5 kilogramos por día— y luego sobrevivir al destete abrupto. Llegado ese punto, la madre regresará al mar y la cría “quedará en playa”, momento durante el que no se alejará demasiado de la costa.
“Por ahora, el perímetro se mantendrá mientras esté la madre, que es lo que hace que él esté quieto en la playa. Después, se irá evaluando a medida de que vaya desarrollando su comportamiento”, detalló. Entonces terminará su maduración, su pelaje cambiará y posteriormente incursionará en la búsqueda de alimento sólido. Este periodo puede extenderse durante tres meses.
“La naturaleza es perfecta”, afirmó Juan Lorenzani, presidente de la Fundación Fauna Argentina. “Cuando llegue el momento de alejarse de la madre, “el ‘elefantito’ atravesará un momento en el que dará vueltas por la playa buscando a la madre, hasta internarse en el mar”, adelantó.

Perla y Alfredito
Ambos ejemplares recibieron nombres que el público adoptó rápidamente. La cría fue bautizada Alfredito, en honor al titular de Defensa Civil Alfredo Rodríguez, quien fue quien primero se acercó al lugar para acreditar la presencia del animal. Más tarde, también circuló el apodo Saturnino, inspirado en el Instituto Saturnino Unzué. La madre, por su parte, fue nombrada Perla, por la zona en la que se emplaza la playa en la que se encuentran.
Un nuevo ejemplar
En la madrugada de este miércoles se registró la presencia de un nuevo elefante marino en la playa. Se trata de un macho joven que salió a descansar y, de acuerdo a los especialistas, no se sabe cuánto tiempo permanecerá.
“A eso de las 6:45, mientras observábamos a la cría con la madre, apareció una cabeza gris que salía de la orilla: resultó ser otro elefante marino”, relató Lorenzani. El ejemplar había sido divisado el día anterior por Defensa Civil en una playa contigua.
Según Natalia Martino, este comportamiento es típico de los animales que viven en colonia, como sucede en Península Valdés. “En periodo de reproducción son gregarios, buscan agruparse donde haya otros elefantes. Acá es un ambiente nuevo, con otras variables, y habrá que ver qué comportamiento desarrolla”, puntualizó.
“Cuando ingresó a la playa hubo un acercamiento a la cría, pero la madre enseguida se interpuso, marcó distancia con el cuerpo y hubo vocalizaciones que obligaron al macho a retirarse. Ahora mantienen una distancia prudencial”, detalló Martino, y aseguró que la cría no corre ningún riesgo.

Durante estas semanas, la madre ingresó al agua únicamente para moverse, estirarse y refrescarse, sin alejarse de la costa. No se registró un enfrentamiento directo con el nuevo ejemplar, aunque las peleas se dan sobre todo entre machos adultos.
Las guardias se distribuyen durante todo el día. Por la noche, el cuidado se asegura con la presencia de móviles y cámaras, que permiten un monitoreo permanente. “Es una playa que queda bastante oscura, lo que no altera a los animales. Siempre hay alguien vigilando”, sostuvo Martino.
Cada vez más
La presencia de estos animales en las costas comenzó a registrarse de manera paulatina durante los últimos años, pero el fenómeno de hembras que tienen cría en zonas de la provincia de Buenos Aires se observa con mayor frecuencia desde hace tres años. Esto coincidió con la peste de gripe aviar que afectó a colonias de elefantes marinos del sur y produjo la muerte de gran cantidad de reproductores y crías.
“Cuando hay una alerta biológica, los animales se dan cuenta. Entonces, para preservar la especie, emigran hacia otros lugares. Este sería el motivo por el cual se observan elefantes marinos tener cría lejos de los asentamientos habituales”, detalló Lorenzani. Sobre estos cambios en la dinámica de la naturaleza, afirmó: “En cualquier momento, podríamos tener varios elefantes en una misma playa”.
Se trata de animales que mantienen un comportamiento solitario durante el año, pero son gregarios durante el periodo reproductivo. Se agrupan en colonias y forman harenes, en los que un macho dominante fecunda a las hembras. En ese mismo periodo se producen los nacimientos.

A su vez, se forman agrupaciones de machos jóvenes que despliegan comportamientos territoriales, se disputan el espacio y a las hembras, y compiten contra los machos dominantes. La hembra, por su parte, se mantiene junto al cachorro. Una vez que incursionan en el mar, no se mantienen en manada.
Lorenzani observó un cambio positivo en el comportamiento de la gente frente a la presencia de estos animales. “Son muchos años de campañas que se están haciendo en Mar del Plata. Hoy es común ver lobos de dos pelos en las piedras, pero antes era un escándalo. Hoy se le explica a la gente que los animales salen por una cuestión de necesidad de descanso, porque migran. Todo el litoral nuestro es parte de su entorno, por lo que nosotros tenemos que colaborar con ellos. Hay que dejarlos tranquilos, que la naturaleza cumpla su ciclo”.
Lo más visto hoy
- 1“Yo no tengo nada, estoy gastando en mis remedios”, el lamento de una de las engañadas por los presos que cometían estafas telefónicas « Diario La Capital de Mar del Plata
- 2Desmantelaron y cambiaron la cerradura para quedarse con un hotel en La Perla: pudieron desalojarlos « Diario La Capital de Mar del Plata
- 3Crisis en Toledo: piden la intervención de tres municipios y exigen definiciones sobre los puestos de trabajo « Diario La Capital de Mar del Plata
- 4Tras el triunfo de Lula volvieron las especulaciones sobre la temporada, sin permiso para construir cerca del mar, y los últimos pingüinos vendidos « Diario La Capital de Mar del Plata
- 5Ante el fenómeno de El Niño, el municipio pone en funcionamiento un Centro Único de Emergencias « Diario La Capital de Mar del Plata
