10 de agosto de 2018
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Pronostican una primavera lluviosa que influirá en la actividad agropecuaria en la región

Durante una reunión técnica organizada por Sociedad Rural en Mechongué, el meteorólogo Leonardo De Benedictis brindó detalles de lo que se espera climatológicamente desde septiembre hasta abril en la zona.

MIRAMAR (Corresponsal)- En el salón del Centro de Jubilados de Mechongué, se llevó a cabo una reunión técnica organizada por la Sociedad Rural General Alvarado que tuvo una importante participación de ingenieros agrónomos, veterinarios y demás productores de la zona.

A través de video conferencia el meteorólogo Leonardo De Benedictis brindó un panorama sobre lo que será el clima a partir de septiembre. Una vez entrada la primavera aparecerá en escena la corriente del “Niño”, por lo que se espera un buen caudal de precipitaciones por este ciclo ingresado desde el Pacífico.

Si bien es difícil determinar la cantidad de milímetros que caerán, más teniendo en cuenta el cambio climático reinante, el profesional explicó los efectos de este tipo de factor meteorológico y la influencia que tendrá sobre los cultivos, aclarando que aquellas regiones rurales cercanas a la costa tendrán un menor caudal de lluvia.

Según lo expuesto, “en octubre sobre todo, se verán los mayores niveles de agua con temperaturas apenas arriba de los promedios, aunque esto puede sufrir variaciones. La primavera no tendrá altos períodos de frío  y a partir de diciembre ya habría olas de calor”. Luego De Benedictis siguió otorgando datos hasta el mes de abril.

Igualmente, esto no quiere decir que el mencionado efecto se va a cumplir puntillosamente ya que puede haber variaciones cada 20 días.

Otro de los temas de la jornada se vio relacionado a la “Actualización de Cultivos de Maíz”, que tuvo como expositor presencial al ingeniero agrónomo, Jorge González Montaner, consultor del grupo Crea, INTA y empresas internacionales con extensa experiencia.

Su alocución se basó en cuestiones productivas generales como las malezas, densidad y profundidad de siembra, y fertilización. Asimismo, opinó sobre la cuestión climática de la zona, en donde si bien coincidió con lo expuesto por su colega previamente, prefirió sr más cauto y apostar a períodos cronológicos más exiguos de análisis. Especialmente, se centró en los próximos tres meses recomendando la mejor época para sembrar.

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