CERRAR

La Capital - Logo

× El País El Mundo La Zona Cultura Tecnología Gastronomía Salud Interés General La Ciudad Deportes Arte y Espectáculos Policiales Cartelera Fotos de Familia Clasificados Fúnebres
La Ciudad 24 de agosto de 2026

Sanz: “El radicalismo tiene que recuperar su identidad nacional o va a desaparecer”

El exsenador nacional, expresidente de la UCR y referente del radicalismo mendocino, trazó un balance crítico del gobierno de Javier Milei, alertó sobre la crisis de identidad de su partido y respaldó la candidatura de Maxi Abad a intendente de Mar del Plata.

Agregar La Capital en

Ernesto Sanz dialogó con Agenda Real, el programa de streaming de LA CAPITAL y Canal 8. "Si el año que viene las únicas opciones son Milei y Kicillof... es muy probable que Milei continúe", expresó.

“Si el radicalismo se refugia solo en gobernadores e intendentes para sobrevivir, se va a extinguir”, aseguró el ex presidente de la Unión Cívica Radical y exsenador nacional, Ernesto Sanz. El mendocino, en una extensa entrevista con “Agenda Real”, el programa de streaming de LA CAPITAL y Canal 8, comenzó definiendo al gobierno libertario como “un gobierno de transición” que nunca aspiró a construir “una nueva era” en la Argentina.

Reconoció que los dos primeros años “cumplieron con las expectativas” al ordenar “el desorden macroeconómico, el desorden fiscal, una inflación casi al borde de la hiperinflación”, pero advirtió que “la receta con la que el Gobierno asumió allá por el 23 no es una receta aplicable hoy” y que, a mitad de mandato, “esa receta es absolutamente insuficiente”.

Para el dirigente radical, el shock de ajuste “ha dejado muchas heridas, muchas víctimas: los jubilados, las pymes, las provincias, la obra pública”, y consideró que Milei no tiene “un modelo de desarrollo integral” porque “no está en su ADN”.

Sobre el radicalismo, Sanz fue durísimo con la conducción de Martín Lousteau, “La presidencia de Lousteau -enfatizó- fue nefasta para el partido, fue muy pero muy mala, porque el partido perdió allí su identidad nacional”. Comparó al radicalismo con “una nación federal” y advirtió que, si se refugia solo en gobernadores e intendentes para sobrevivir, “se va a extinguir”. “Si el radicalismo vuelve a tener una identidad nacional, una relevancia nacional, ahí está todavía la posibilidad de mucho futuro”, planteó.

Explicó más adelante que la debilidad de los partidos nacionales trasladó la negociación política a las provincias: “Cada uno negocia su supervivencia con el Gobierno nacional”, y que eso “se traslada al Congreso”, donde los legisladores “dependen de los gobernadores y los gobernadores… de los acuerdos con el Gobierno nacional”. Citó como ejemplo la caída de la ley de tierras. “El Gobierno venía con un ímpetu intentando convencer a todos los gobernadores… y al final del camino, no había podido convencer a nadie, se les cayó la ley”, observó.

Consultado sobre el escenario opositor, distinguió dos etapas: si Cambiemos surgió en 2015 para equilibrar “un régimen de partido único” -el kirchnerismo-, hoy el problema es “la polarización entre dos extremos” que “se retroalimentan” -Milei y el kirchnerismo- y no representan a “la ancha avenida del medio”.

En ese espacio, dijo, hay lugar para el radicalismo y para el PRO, aunque distinguió: “¿cuál PRO? ¿el de Hernán Lacunza… o el de Macri… que yo creo que lo único que quieren es proteger la Ciudad Autónoma de Buenos Aires?”.

En otro tramo de la charla con Agenda Real, y sobre los outsiders que asoman en el escenario -mencionó a Daniel Hadad y a Jorge Brito- fue categórico: “Yo personalmente no creo en ningún outsider”. Explicó que en 2023 “la gente estaba harta de la política” y que el discurso de la casta “encajó perfectamente”, pero que hoy percibe un giro: “Prefiero que venga un político hecho y derecho… que pertenezca a una tradición de ideas, que esté formado”.

Respaldo a Maxi Abad

Asimismo, no descartó una reelección de Milei si la oposición no logra ofrecer alternativa: “Si el año que viene las únicas opciones son Milei y Kicillof… es muy probable que Milei continúe, porque hay mayoría de argentinos que lo que no quieren es volver al pasado”. Por eso reclamó defender las PASO “a muerte” frente a la intención oficial de eliminarlas: “No la quiere eliminar porque cuesten mucho, esa es una excusa… la quiere eliminar porque es una herramienta para que los opositores construyan la alternativa”.

Consultado por Mar del Plata, Sanz respaldó sin fisuras a Maxi Abad para la intendencia: “Es un delfín mío, lo digo con orgullo”, indicó, y destacó que en el Senado “adquirió algo que ya le pone el traje completo, que es respeto, y muchos vínculos necesarios para gobernar” una ciudad que definió como “casi una provincia dentro de la Argentina”. En tanto, sobre el armado con el PRO y La Libertad Avanza en la provincia de Buenos Aires, apoyó la estrategia frente al peronismo: “Me parece bien que haya conversaciones para armar una coalición que destrone al peronismo en la provincia de Buenos Aires”.

En el tramo social de la entrevista, Sanz cuestionó que el ajuste haya derramado hacia “el ciudadano común, al jubilado, al laburante, al que toma un colectivo”:

También alertó sobre “el autoendeudamiento de las familias” como uno de los problemas centrales y apuntó contra el ministro Luis Caputo por calificar de “abusivas” las tasas del 700% sin asumir responsabilidad. “Me vuelvo loco… de alguna manera el Gobierno, en su shock de ajuste, condenó a la gente a ese endeudamiento”, observó.

Consultado sobre las provincias que muestran mejores números, matizó: “No hay provincias que estén bien, todas están mal en el aspecto social”. Solo dos se salvan en la última medición, Neuquén y Río Negro, aunque advirtió: “Cuando uno va por Vaca Muerta parece un emirato árabe, y cuando te metés adentro de la provincia, eso no derramó”.
Comparó ese discurso oficial con el relato kirchnerista de los años del subsidio y apuntó contra el ministro Luis “Toto” Caputo por hablar de crecimiento ignorando a las pymes.

“Que le pregunten a las pymes de Mar del Plata, o yo les hago una radiografía de las pymes agroindustriales de Mendoza, destruidas”, añadió.

Sobre el aval del FMI a la gestión libertaria fue tajante: “Viene Kristalina Georgieva y dice que vamos bien… los relatos tienen un problema, en algún momento chocan contra la pared de la realidad”.

Sanz también contó una anécdota de esos días: en un encuentro de dirigentes radicales en Buenos Aires, con un panel de expertos, invitaron a hablar de economía a Alfonso Prat-Gay. “Tengo un enorme respeto por Alfonso, para mí fue un muy buen ministro el primer año del gobierno de Macri”, dijo, y recordó que fue el propio Prat-Gay quien “trajo a Toto Caputo al gobierno de Macri, y con Caputo vinieron Bausili y todos los demás”. Según relató, Prat-Gay diagnosticó que el equipo económico “está encorsetado en un modelo teórico en el cual el principal responsable es el Presidente, y que no permite que nadie se saque ese corsé”. “Quieren morir con las botas puestas… lo que no se dan cuenta es que están arrastrando a una sociedad completa”, afirmó.

Para Sanz, “ese modelo teórico pudo funcionar en la primera etapa… pero es incompleto, no tiene empatía social, no derrama”.

Con ironía, agregó que algunos colegas porteños bromean con que “Milei quiere ser el premio Nobel de Economía, no quiere ser un buen presidente. El premio Nobel de Economía está para los teóricos, pero ser Presidente de la nación no es una teoría, es una praxis de todos los santos días, teniéndolos a los argentinos, mirándolos a la cara”, confesó.

Además, sobre el discurso oficial de que “la economía crece”, Sanz fue duro: “Siento un profundo rechazo, porque la realidad no se puede tapar con las manos, como el sol”. Citó al general Perón -“la única verdad es la realidad”- y comparó la estrategia del Gobierno con la del kirchnerismo, al que calificó de “maestro de los relatos”: “En la peor época de la economía, cuando muy pocos se daban cuenta de lo que pasaba, el tema de los subsidios, de los barcos petroleros y gasíferos, el tema de la corrupción… el kirchnerismo lo tapaba con el relato del modelo nacional y popular, la cercanía con los pobres y el combate contra la oligarquía. Eso fue la 125, eso fue la pelea con Clarín”. Advirtió que el Gobierno recurre hoy a una lógica parecida frente a una “realidad esquiva” que, según él, cada día engrosa más “la avenida del medio”.

Finalmente, cerró con una autocrítica sobre la política tradicional. “Sí, sí, creo que la política tradicional fracasó, claro que fracasó”, dijo, y explicó que “está hecha desde hace un montón de años más para la diferenciación que para la cooperación”. Reivindicó tres grandes acuerdos históricos del radicalismo -Alfonsín-Cafiero, Alfonsín-Menem y Alfonsín-Duhalde- y llamó a construir una nueva alternativa “republicana, progresista, federal” para no repetir en 2027 una polarización sin salida. “Un cariño muy grande para toda la gente de Mar del Plata, ahí voy a estar en cualquier momento, porque estoy con la camiseta de Maxi Abad 2027”, cerró.