La crisis de Ceuta endurece la posición migratoria de la UE
Dieciocho países europeos reclamaron más vigilancia en las fronteras exteriores y medidas para prevenir nuevas llegadas irregulares.
Dieciocho países europeos reclamaron más vigilancia en las fronteras exteriores y medidas para prevenir nuevas llegadas irregulares.
Lla Policía debió intervenir para controlar los grupos de migrantes que se largaban a correr para tratar de asegurarse un lugar en el nuevo espacio.
El comisario europeo de Interior reclamó una solución “de urgencia” tras la entrada masiva de más de 80.000 personas y anunció una visita a Madrid.
Los arrestados son marroquíes y fueron detenidos luego de atacar con piedras a una patrulla militar y agentes de la Guardia Civil; el episodio ocurrió en una zona donde todavía permanecen miles de migrantes.
El presidente estadounidense calificó de "triste" la situación y recordó la llegada masiva de inmigrantes desde Marruecos a finales de julio.
El canciller José Manuel Albares afirmó que las dos ciudades son parte de España y de la Unión Europea y aseguró que no hubo ni habrá conversaciones sobre su estatus.
Las fuerzas de seguridad interceptaron a 148 migrantes en las inmediaciones de Fnideq y reforzaron el operativo con helicópteros, drones y perros policiales.
Los controles comenzaron este sábado en aeropuertos y puertos; son aleatorios y se extenderán hasta el 7 de septiembre, salvo que cambien las circunstancias que motivaron la medida.
Ceuta concentra la mayor cantidad, con 862 menores, mientras que Melilla registra 344, cuatro veces por encima de su capacidad máxima de acogida.
Al menos 72 personas murieron durante el intento masivo de llegar a Ceuta desde Marruecos. Los familiares siguen sin información sobre decenas de jóvenes.