Rompieron una vidriera de un negocio de Bernardo de Irigoyen para robar
El hecho ocurrió en horas de la madrugada y la policía detuvo a una pareja.
El hecho ocurrió en horas de la madrugada y la policía detuvo a una pareja.
Claudia Camacho Solís y a su esposo, Nelson Alcocer Peredo, recibieron penas de 18 años por considerarlos los líderes de una organización criminal que movió cerca de 200 kilos de cocaína. Además, Luis Sánchez recibió una pena de 14 años, por ser el lazo con los productores de estupefacientes. Se trata de la sentencia más importante en materia de narcotráfico dictada por el Tribunal Federal de Mar del Plata.
Una mujer de 25 años y un hombre, de 31, ambos con antecedentes penales por comercialización de estupefacientes manejaban un point en el que también se secuestraron cocaína y marihuana.
Los términos se desprenden de las comunicaciones recolectadas por los investigadores del caso del vendedor de estupefacientes en los boliches de Playa Grande. La exnovia del detenido llamaba trabajar a la actividad ilícita.
Fernando Jorge "Coco" Shedden recibió una pena de 5 años de prisión en un juicio abreviado en el Tribunal N° 3. Otros tres hombres también fueron condenados, con penas de entre 2 y 3 años.
Brenda Chávez fue detenida en un almacén donde cumplía con arresto domiciliario. El lugar funcionaba en un primer piso de un edificio del barrio Libertad: pasillos angostos, rejas y "campanas" en la vereda para asegurar su impunidad.
La detenida, de 35 años, tenía a su cargo seis "points" en el barrio Libertad, uno era un almacén. Se secuestraron unos 800 envoltorios de cocaína y otras tres mujeres fueron aprehendidas.
La joven, de 22 años, fue encontrada en inmediaciones de la Plaza Rocha y por disposición del Tribunal Oral en lo Criminal N° 1 fue trasladada a la Unidad Penal 44 de Batán.
Ocurrió en el barrio Parque Peña. Dos jóvenes, de 20 años, quedaron detenidos en la Unidad Penal 44 de Batán. La policía secuestró cocaína, marihuana y otros objetos de interés para la causa.
Fue durante un operativo en el barrio "El Martillo" y también fue apresado un cómplice. La Justicia llevaba meses investigándolos. La comercialización de cocaína y marihuana era itinerante en la misma zona para despistar a la policía y tenían "soldaditos" a su cargo para vigilar los sitios donde se encontraban.