La historia de horror que comenzó con el crimen de un niño de cuatro años y terminó con dos perpetuas firmes
En septiembre de 2015, una ambulancia llegó a una casa del barrio Las Avenidas porque un niño “no respondía”. Uriel Cisneros tenía cuatro años y estaba al cuidado de Ivana Toledo y Diego Grollino. Hubo una investigación atravesada por rituales umbanda, múltiples acusados y testimonios estremecedores.
