CERRAR

La Capital - Logo

× El País El Mundo La Zona Cultura Tecnología Gastronomía Salud Interés General La Ciudad Deportes Arte y Espectáculos Policiales Cartelera Fotos de Familia Clasificados Fúnebres
Cultura 24 de septiembre de 2026

Una lectura de “El templo masónico” desde la arquitectura y el símbolo

El investigador Mauricio Javier Campos analiza la masonería en Tandil. El templo, los espacios y los objetos rituales se convierten en documentos para explorar una tradición y parte de la memoria cultural de la ciudad.

Agregar La Capital en

Mauricio Javier Campos, autor de "El templo masónico" (Prohistoria Ediciones).

¿Qué puede decir un edificio sobre una tradición iniciática? ¿Hasta dónde es posible aproximarse a la historia de una institución a través de sus espacios, sus formas y sus símbolos? Esas preguntas están en el origen de El templo masónico: arquitectura, rito y sentido (Prohistoria Ediciones), un libro en el que Mauricio Javier Campos examina la relación entre arquitectura, ritual y simbolismo a partir de un caso concreto: la presencia histórica de la masonería en Tandil.

El libro parte de una premisa sencilla, aunque de amplias posibilidades: un templo no es solamente un edificio. Su configuración espacial, determinados elementos arquitectónicos, sus imágenes y objetos rituales forman parte de un sistema de significación construido históricamente. En la tradición masónica, esta dimensión adquiere particular importancia, ya que la arquitectura constituye uno de los lenguajes mediante los cuales se expresan conceptos iniciáticos, religiosos y filosóficos.

Tandil no aparece únicamente como delimitación geográfica. Es la escala desde la cual se observa cómo una tradición de alcance internacional adquirió formas particulares en una ciudad concreta. La presencia de la logia Luz del Sud N.º 39, fundada en 1872, constituye un punto de referencia para aproximarse a ese proceso y a la inserción de la masonería en una ciudad atravesada, durante la segunda mitad del siglo XIX, por profundas transformaciones sociales y culturales.

Uno de los desplazamientos más interesantes del libro consiste en llevar la mirada de las instituciones hacia los espacios. La arquitectura permite preguntar no solo dónde se desarrollaron determinadas prácticas, sino también de qué manera los lugares contribuyeron a expresar, organizar y transmitir una tradición.

El análisis de los símbolos ocupa también un lugar central. VITRIOL, Hiram, el Real Arco y el grado de Caballero Rosacruz del Rito Escocés Antiguo y Aceptado aparecen vinculados con tradiciones rituales específicas y con distintas formas de representar la transformación del individuo. No se trata de reunirlos como piezas de un repertorio esotérico, sino de reconstruir algunos de los sentidos que adquirieron dentro de sus respectivos contextos históricos y rituales.

Los símbolos son entendidos aquí como construcciones culturales antes que como claves universales. Sus significados pueden variar según la tradición, el contexto y las prácticas en las que se inscriben. Por eso, el libro procura restituirlos a la historia y evitar tanto las interpretaciones conspirativas como las explicaciones excesivamente simplificadoras.

Otro de los ejes del estudio es la relación entre arquitectura religiosa y arquitectura masónica. No se plantea como una simple transmisión de formas, sino como un proceso en el que intervienen antecedentes, influencias, apropiaciones y resignificaciones. El templo masónico permite así ampliar la mirada hacia la historia de la arquitectura sagrada y hacia las maneras en que las sociedades representan materialmente sus concepciones del orden, la trascendencia y la transformación.

El Templo Masónico para reseña

La articulación entre lo material y lo simbólico constituye uno de los aspectos más sugerentes del enfoque. El edificio deja de ser un mero escenario de la actividad institucional para convertirse en un documento cultural. Sus formas, usos y significados permiten formular preguntas sobre las prácticas, las creencias y las representaciones de quienes lo habitaron y utilizaron.

Con unas ochenta páginas, la obra no pretende ofrecer una historia exhaustiva de la masonería tandilense ni formular una teoría general de la arquitectura masónica. Su propósito es más acotado: examinar determinados espacios, símbolos y tradiciones y, a partir de ellos, plantear nuevas preguntas. Algunos de los problemas abordados podrían requerir investigaciones posteriores, con una base documental más amplia y desarrollos específicos. La delimitación del estudio permite, precisamente, entenderlo como una aproximación inicial a un campo que todavía admite nuevas exploraciones.

Esa apertura resulta especialmente significativa en relación con el patrimonio masónico de Tandil. Edificios, documentos, objetos y espacios vinculados con estas instituciones constituyen un campo susceptible de ser estudiado desde la historia cultural, la arquitectura, la historia de las religiones, la antropología y los estudios sobre patrimonio. También forman parte de una memoria urbana cuya presencia no siempre ha quedado incorporada a los relatos generales sobre la ciudad.

El templo masónico propone observar la masonería más allá del misterio que históricamente la ha rodeado, sin desconocer por ello la dimensión simbólica que caracteriza a sus tradiciones. Su interés radica, en buena medida, en situar esa dimensión dentro de una historia cultural concreta y mostrar cómo los espacios pueden convertirse en fuentes para comprender prácticas, representaciones y formas de pertenencia.

Al final, el libro deja una pregunta que excede al propio templo masónico: ¿qué historias permanecen inscritas en la arquitectura y qué podemos todavía hacer con ellas? Un edificio conserva más que sus formas; puede guardar las huellas de quienes lo construyeron, lo habitaron y le atribuyeron determinados sentidos. Del mismo modo, un símbolo nunca existe completamente aislado de las personas, los rituales y los contextos históricos que le dieron significado.

Desde esa mirada, El templo masónico propone acercarse a una parte de la historia cultural de Tandil a través de sus espacios y sus símbolos. Más que cerrar una interpretación, abre un campo de preguntas sobre la memoria, el patrimonio y las formas en que una tradición construyó sus propios lugares de significado.

El autor

Mauricio Javier Campos es ensayista e investigador argentino, autor de dieciocho libros dedicados a la masonería, el simbolismo, la religión y las relaciones entre poder, ideología y violencia organizada. Entre sus obras destacan Los masones y la Biblia: entre el púlpito y el patíbulo y La mujer masón, ambas distinguidas con la Faja de Honor de la Sociedad de Escritores de la Provincia de Buenos Aires (SEPBA), así como Criminales, narcos y terroristas, obra finalista de ese galardón en su edición 2026. Posee estudios de posgrado en Fenomenología Terrorista por la Universidad de Granada y en Crimen Organizado Transnacional por el Instituto Universitario General Gutiérrez Mellado–UNED. Ha sido docente de la Universidad Abierta Interamericana.