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El Mundo 4 de marzo de 2026

Turistas abandonan Israel y dejan atrás días de “miedo e incertidumbre”

Este miércoles saldrán de Jerusalén y de Tel Aviv cuatro autobuses con unas 150 personas a bordo.

JERUSALÉN, 04/03/2026.- EFE/María Traspaderne

María Traspaderne

Los decenas de miles de turistas que se quedaron varados en Israel con la ofensiva contra Irán van saliendo poco a poco por tierra del país, tras pasar cinco días de alarmas antiaéreas, misiles sobrevolando el cielo y mucho “miedo e incertidumbre”.

Este miércoles, unos 150 turistas de diferentes nacionalidades abandonan Israel por la frontera terrestre con Egipto en autobuses fletados por el Ministerio de Turismo israelí desde Tel Aviv y Jerusalén.

En esta última ciudad, dos de ellos con un centenar de visitantes partieron por la mañana rumbo al sur de Israel para cruzar la frontera con Egipto por la ciudad de Eilat y llegar desde allí a la localidad egipcia de Taba.

“Muchas ganas de irme”

Entre ellos estaba la joven española Carla Pla, a quien la guerra pilló en la ciudad palestina de Belén, al sur de Jerusalén, viajando sola. “Ha sido muy tenso, para mí es una situación nueva, las alarmas del móvil te ponen en tensión”, explicó a EFE ya montada en el autobús diez minutos antes de partir.

Durante estos días, Carla ha vivido desde Cisjordania cómo las alarmas antiaéreas sonaban cada poco tiempo y ha escuchado explosiones en el cielo, con la duda, relata, de si se trataban de intercepciones o de misiles cayendo a tierra.

Desde Valencia, su familia la seguía preocupada. “Muy preocupados, con muchas ganas de tenerme en casa y yo también de irme”, explica.

Detrás de ella, una pareja de estadounidenses comenta: “Estábamos oyendo alarmas a horas raras del día y pensábamos: ‘bueno, podemos morir aquí, pero está bien, veremos qué pasa'”.

Días de encierro

Minutos antes, el mexicano Edgar Ahumada, de 54 años, metía las maletas en el autobús junto a su mujer y su hijo de 18 años. Este oriundo de Ciudad de México que vive en Yucatán es médico y aprovechó un viaje de trabajo para hacer turismo con la familia por Israel.

El ataque ocurrió cuando solo habían aprovechado un día para visitar el país. “Íbamos a hacer nuestro segundo tour y empezaron a sonar las alertas”, recuerda, tras lo que se resguardaron en el refugio de un hotel unas horas y de allí de vuelta a su apartamento, que tenía habitaciones reforzadas en cada piso.

Para ellos, han sido “días de encierro”, en los que no sabían qué podía pasar y que se tornaron en preocupación cuando vieron que “la Cúpula (de Hierro) no es totalmente impenetrable”, dice en referencia al sistema antimisiles israelí, que ha interceptado la gran mayoría de los proyectiles de Irán.

Algunos han caído a tierra, dos de ellos con impactos mortales que mataron a diez personas. “Eso te da miedo e incertidumbre”, añade Edgar, que se queja de que intentaron buscar ayuda de su país pero la embajada mexicana no les respondió

Ahora, irán por tierra a la frontera egipcia y desde El Cairo volarán a Madrid, para desde allí coger otro vuelo a su país.

Sin refugio en la Ciudad Vieja

Para Tim Czugel, un alemán de 29 años, la experiencia fue más angustiosa porque estaba alojado en la Ciudad Vieja de Jerusalén, donde no hay refugios que salvaguarden de los misiles.

Él y su novia fueron a Israel a la boda de un amigo en Tel Aviv y el viernes, un día antes del comienzo de la ofensiva a Irán, llegaron a Jerusalén. Ese mismo día, ante las noticias de que la embajada estadounidense estaba sacando a su gente, uno de su grupo cogió un vuelo de última hora, pero ello se quedaron.

“Nos levantamos el sábado con las sirenas, en la Ciudad Vieja no hay refugios así que pasamos bastante miedo allí, además no teníamos ni idea de lo que estaba pasando”, recuerda.

Más de 30.000 turistas atrapados

Asistiendo a los turistas, Naama Levi, trabajadora del Ministerio de Turismo, cuenta que este miércoles saldrán de Jerusalén y de Tel Aviv cuatro autobuses con unas 150 personas a bordo, y mañana habrá nuevos vehículos si la demanda lo requiere.

Según datos de Turismo del día antes de comenzar la guerra, 38.500 turistas estaban en Israel, la gran mayoría de los cuales se quedaron atrapados en territorio israelí. Poco a poco, están saliendo por tierra por sus propios medios o con los autobuses fletados por el Gobierno israelí.

“Siempre que lo necesiten, nos aseguraremos de que tengan este tipo de transporte, y esperamos que vuelvan a Israel”, afirma Levi.

El objetivo de Ethan Williams, un estadounidense de 32 años, era hacer un peregrinaje con un amigo que quería bautizarse en Tierra Santa. Él llegó dos días antes del comienzo de la guerra y su amigo tenía un vuelo que se canceló, con lo que se quedó solo en Jerusalén.

“Daba miedo, no parecía real hasta que las alarmas sonaron y vimos cosas en el cielo”, dice ya desde el asiento del autobús.

Para él, “el viaje era muy espiritual y mucho de confiar en Dios sin importar lo que sentía en el momento”, y eso le ayudó a sobrellevar la situación.

EFE