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Son marplatenses y están entre las 30 mejores parejas de tango del mundo: Emmanuel Marín y Lola Gutiérrez Rey

El 2022 fue un año de "muchos desafíos" y "muy gratificante", para la dupla que representó a la ciudad en el Mundial de Tango y bailó en el show de André Rieu en Buenos Aires.

Arte y Espectáculos 6 de diciembre de 2022

“El tango forma parte de todos los aspectos de mi vida” dice Lola Gutiérrez Rey, la bailarina y estudiante de danzas clásicas y tango de 22 años, que, junto a Emmanuel Marín, bailarín, coreógrafo y docente, forman la pareja de tango que pone a Mar del Plata en lo más alto de la disciplina. “Nuestras jornadas son interminables, le dedicamos de 12 a 14 horas, entre clases y ensayos”, completa Emmanuel, quien con 37 años lleva adelante, además, la compañía Tango Furia, de la que Lola también forma parte.

El 2022 ha sido un año de balance super positivo para esta pareja que se formó en plena pandemia. “Ha sido un año muy lindo, de muchas experiencias nuevas, con grandes desafíos. Nos hemos estado sorprendiendo mes a mes con las posibilidades que nos han salido a nivel profesional de poder compartir escenario con figuras de nivel internacional. Ha sido un año muy gratificante” analiza Emmanuel.

Desde que se formó la pareja ha participado 3 veces en el Mundial de Tango que se realiza en Ciudad de Buenos Aires. En la edición de 2020 (virtual) y en la de 2021 y 2022 (presenciales), fueron semifinalistas. “Tanto en la edición 2021 como en la de este año, quedamos entre las 30 mejores parejas de todo el mundo“, destacan los bailarines, sobre el tradicional concurso del que participaron 120 parejas de Argentina y de lugares tan disímiles como Rusia, Colombia, Italia, Japón o Inglaterra.

Ese no fue el único desafío que los sorprendió en este 2022: la pareja fue seleccionada por la producción del prestigioso músico francés André Rieu, para bailar en el show que realizó en el mes de octubre en Buenos Aires.

“Pudimos bailar con él porque vio un material nuestro por las redes y el hijo, que es representante de la parte de los tours, no llamó, nos dijo que le gustaba nuestro video y nos invitó a participar en la función de él. Obviamente le dijimos que sí, que estábamos encantados” recuerda Gutiérrez Rey, para quien la presentación no fue “técnicamente difícil” aunque “si fue difícil emocionalmente porque uno quiere estar a la altura de un espectáculo así, entonces nosotros nos exigíamos cada vez más para estar haciendo un espectáculo que sea a la altura de las circunstancias”.

Lola Gutiérrez Rey comenzó a bailar a los 4 años. “Ahora tengo 22, así que toda la vida” cuenta. Comenzó haciendo danza jazz, luego ingresó en la Escuela Municipal de Danzas y a los 15 años empezó a bailar tango. “Fui a una primera clase sin más expectativas que probar, pero me terminó apasionando. Se despertó una pasión que yo no pensaba que tenía y hoy en día es todo en lo que se basa mi día, mi vida, lo que más me interesa, lo que más me apasiona, lo que más me gusta ver, lo que más me gusta escuchar” define, segura.

Emmanuel se inició en la danza a los 8 años, primero en folklore. “Acompañé a mis padres a una peña folclórica y me llamó la atención el zapateo” recuerda el artista qué pergeñó la forma de acercar a un profesor a su madre, para lograr que lo inscribieran en una clase. “Poco tiempo después también acompañé a mis padres a una clase de tango en la primera academia de tango que se inauguró en Mar del Plata. Entre tanta gente había un matrimonio con una nieta de mi edad y el profesor me llevó para hacer pareja con ella. Ahí arranqué con el tango. Al poquito tiempo acompañé a mi mamá al Superdomo a ver a Maximiliano Guerra con el ballet Carmen y, de inquieto, le dije que yo podía hacer eso que veíamos arriba del escenario. Ahí nomás me anotó en la Escuela Municipal de Danzas Norma Fontenla y a los nueve años ya estaba bailando folklore, tango y danzas clásicas” comparte.

Actualmente, Marín es docente de tango y folclore para jóvenes y adultos, en Mar del Plata, Dolores y Maipú y está a cargo de la formación en danzas de la institución Crede para jóvenes con discapacidad, además de dirigir la compañía Tango Furia, integrada por 16 bailarines, con la que llevan adelante elaborados shows de tango escenario.

“Las jornadas diarias son interminables. Nosotros arrancamos normalmente a las 8 de la mañana a veces a las siete y se suele terminar alrededor de las 21, 22. Son jornadas de 12 a 14 horas entre clases y ensayos, los cuales muchas veces son para la pareja y en otras ocasiones para la compañía Tango Furia” relata el bailarín y coreógrafo.

Sobre la complejidad de la danza de tango, Gutiérrez Rey sostuvo que “hay muchas cosas que hacen que el tango sea un baile complejo, por ejemplo la mujer, siempre tiene que seguir la marca del hombre, siempre está esperando y, dentro de lo que te propone, tenés que darte también tu tiempo para adornarlo y hacerlo un poco más vistoso. Es difícil y lindo también, conseguir estar totalmente predispuesta a esperar lo que te va a sugerir el compañero”.

Por otra parte consideró que “hay cosas propias de Tango Escenario que son más difíciles técnicamente porque tenés que fusionarlo con otros estilos, hacer trucos, probar diferentes formas de movimiento. Al comienzo es difícil incorporar esas técnicas nuevas que van surgiendo todos los días”.

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En tanto sobre el aprendizaje del tango, Marín consideró que “yo siempre digo que no es tan difícil. Lo difícil es dar el primer paso, decidirse a aprender, ir a tomar la primera clase y práctica. Lo que uno tiene que tener, en primer lugar es paciencia con uno mismo, darse tiempo, saber que no todos tenemos los mismos tiempos y procesos, que algunos van a aprender más rápido, otros más lento, pero si a uno le gusta, con continuidad, constancia y paciencia salen adelante. Todos pueden bailar tango”.

Finalmente, la pareja valoró que la escena del tango en Mar del Plata está “muy activa”. En ese sentido fundamentaron que “hay muchos lugares donde se puede ir a aprender tango, después de la pandemia han resurgido milongas donde la gente puede ir prácticamente de lunes a lunes a bailar, a practicar. En cuanto a los espectáculos, si bien hay mayor cantidad de shows de cantantes y músicos y la Orquesta Municipal, puntualmente en baile, yo diría que está muy activo, muy presente y hay muchos jóvenes que se están acercando al tango. Eso es muy bueno y pone a Mar de Plata todavía un poquito más visible”.