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Cultura 29 de julio de 2019

Anabella Franco: “Para escribir, más que en el conocimiento de los libros, creo en las experiencias”

La autora aborda en "Serás" el camino de la joven protagonista entre el parecer y el ser, la soledad Y la confianza, el enfrentamiento a diferentes realidades y a decisiones que pueden cambiar el curso de su vida.

Anabella Franco disfruta del éxito de Serás y ya escribió Vivirás, que se publicaría el año que viene, para cerrar la serie de las tres amigas.

por Claudia Roldós

¿Parecer o ser? ¿Confiar aunque nos torne vulnerables o evitar compartir nuestros sentimientos? ¿Buscar la perfección o buscar la felicidad? ¿Dar y recibir o tomar distancia y transitar en soledad cada uno de nuestro pasos? ¿Hacer caso a la razón, a la planificación o entregarse al instinto y la emoción?

Estos son algunos de los dilemas que transita Liz, la protagonista de Serás, última novela de Anabella Franco, que bajo el seudónimo de Anna K. Franco, publicó VRYA el sello juvenil de VR Editoras.

Serás es la segunda novela de la serie que cuenta las historias de tres amigas, Val (Brillarás), Liz y Glenn, cuya novela se conocería el año que viene. La amistad de las tres jóvenes es el punto de conexión, pero cada libro se puede entender de forma independiente.

Liz, perfeccionista, autoexigente, confía en sus amigas pero es solitaria. Tiene su vida planificada al detalle, con el único objetivo de ser independiente, dejar de ser una “carga” para sus padres y convertirse en una profesional exitosa. En el último año de escuela, mientras se esfuerza por tener las mejores calificaciones que le abran las puertas a la universidad, le toca trabajar con Jayden, un compañero de clase al que, aparentemente, no le interesan los estudios, ni las buenas notas, ni ir a la universidad. Las consignas que deberá cumplir con su compañero la llevarán a descubrir nuevas realidades y a aprender que en cada persona puede haber mucho más de lo que se ve a simple vista.

Paralelamente, Liz accede a una red social escolar en la que con un alias, toma contacto con compañeras y compañeros, sin saber sus verdaderos nombres. En ese intercambio, Liz se muestra tal cual es, las vulnerabilidades y sentimientos que no se permite compartir con nadie.

Serás comienza con una trama sencilla que va dando varios giros y enfrentando a la protagonista a decisiones clave que pueden cambiar el curso de su vida.

En el devenir de la historia, la autora aborda temas comprometidos, como enfermedades y carencias, el trastorno del espectro autista, la sexualidad y el aborto. Para todos, realizó una importante investigación y, como en el caso de la interrupción voluntaria del embarazo, evitar su opinión personal, porque “los personajes deciden de acuerdo con su construcción psicológica, su contexto y sus deseos”.

Franco aseguró a LA CAPITAL que “para escribir, más que en el conocimiento de los libros, creo en las experiencias”, por lo que trabajó con personas que han pasado por situaciones que en la novela deben atravesar los protagonistas.

En la entrevista, además, la autora profundizó en varios aspectos que hacen a la trama y a las temáticas que aparecen en el libro.

– Como su amiga Val, protagonista de Brillarás, ¿En Serás, Liz enfrenta un camino de aprendizaje y autodescubrimiento?

– Creo que Val era una protagonista que a lo largo del relato tenía que madurar. En cambio, Liz lleva una carga muy pesada desde la infancia y eso la hizo madurar siendo muy joven. Debe enfrentarse a decisiones adultas, pero así es como vivió toda su vida, al igual que Jayden (el protagonista masculino), aunque por otras razones. El camino de Liz es de revelación y decisión: debe atreverse a ser ella misma, quitarse la máscara que la protege del sufrimiento y atreverse a confiar: en su propio ser y en los demás.

– ¿La constante búsqueda de la “perfección” de Liz, pone en evidencia lo relativo de ese concepto? ¿Qué es ser perfecta, según quién y por qué tenemos que serlo?

– Creo que todos vivimos de acuerdo con exigencias sociales y las que nos imponemos a nosotros mismos. La perfección no existe y creo que Liz se siente la más imperfecta de todas, pero se acostumbró a mostrar lo contrario. Por eso la novela trabaja con los conceptos de ser y parecer.

– ¿Es la soledad la que lleva a Liz a buscar destacar académicamente, perdiendo en parte la empatía, el interés por los otros que le muestra y le ayuda a descubrir Jayden?

– Creo que la motivan la soledad y la desesperación por encontrar un lugar en el mundo. Son conceptos que van de la mano, claro, porque sentir que fuimos librados a nuestra suerte y que a nadie le importamos es angustiante.

– También retomás la reflexión sobre el dilema de la vocación, frente a la elección de una carrera con un “futuro profesional exitoso”, un tema que puede llegar a agobiar a muchas personas jóvenes ¿Como docente, te sentís identificada con el rol, la misión del personaje del profesor de psicología de Liz y Jayden?

– Creo que en nuestro país está sucediendo lo contrario: las profesiones no se jerarquizan ni se valoran lo suficiente y, con esa perspectiva, muchos chicos y familias no priorizan el estudio. Eso genera apatía en muchos estudiantes, la sensación de que aprender no es redituable. No hay premio por hacer las cosas bien, no hay recompensa. Entonces, ¿para qué?

No solo se necesita constancia y esfuerzo para estudiar una carrera, también para emprender un negocio propio, que es otra de las posibilidades. En cuanto a estudio y trabajo, las cosas no llegan “ya”, de la nada, y eso genera frustración.

Aún así, los que eligen una carrera no son pocos, y creo que a veces se sienten presionados por eso del prestigio, cuando muchas de las carreras del futuro, en realidad, son las menos conocidas.

No sé si estaré en el lugar del profesor de Psicología de Liz y Jayden, pero trato de enseñar con pasión mi materia (Literatura), para que más personas descubran la importancia de los libros. Eso ha servido de orientación para algunos chicos, según sus propias palabras, y me hace muy feliz poder ayudarlos de esa manera.

SERAS

– ¿Está Jayden, con su propia “desperfecta perfección” inspirado en alguien real?

– ¡Ojalá! Lamentablemente no conozco a un Jayden (risas). Pero sí trato de que todos mis personajes sean profundos y complejos. Nadie es cien por ciento de una manera, todos tenemos matices, defectos y virtudes. En este caso, creo que la mayor virtud de Jayden, la generosidad, es a la vez un defecto, porque, como Liz, también olvidó sus deseos, en su caso por los demás.

– En el caso de Liz, el uso de una red social anónima la ayudó a mostrar su “verdadero yo” y relacionarse y conocer personas con las que en la realidad creía que no tenía intereses en común ¿Cuál es tu experiencia con las redes y cuál es el mensaje que querés dar al respecto a través del libro?

– Creo que en las redes siempre debemos tener cuidado, sobre todo los menores de edad. Si nos contactan desconocidos, nunca se sabe quién está del otro lado.

En el caso del libro, encontramos una red social escolar, y aunque en ella nadie sabe quién es quién, son todos del mismo lugar. Eso da cierta seguridad.

Tomando los recaudos necesarios, puedo decir que mi experiencia en las redes es positiva. Si bien siempre hay casos desagradables, como violencia y agresiones, me han brindado un gran espacio para estar en contacto con mis lectores, familiares, amigos y hasta para reencontrarme con personas queridas.

– En una sociedad actual hipersexualizada ¿Fue una decisión que los personajes reflexionen sobre el deseo, la falta de él y la conexión con el afecto?

– La demisexualidad, la hipersexualización de la sociedad, la falta de educación emocional en cuanto a los vínculos de pareja (más allá de la falta de educación sexual) y la falta de responsabilidad con las otras personas eran temas que quería trabajar en la novela. Vivimos en un mundo individualista, donde ahora parece que solo importara el “yo”. Claro que debemos priorizar nuestra seguridad y hacer valer nuestros deseos, pero cuando nos acordemos de que existe el otro, cuando nos atrevamos a reencontrarnos con los demás desde el afecto, creo que vamos a ir por un mejor camino. O al menos eso pasa en la novela.

– Tanto en Brillarás como en Serás, se muestra una amistad -Val, Liz Glenn- incondicional. A pesar de que no se cuentan todo, no están todo el día juntas, se respetan, valoran y acompañan. ¿Cómo pensaste esa amistad? ¿Podés adelantar algo de cómo sigue?

– La amistad de estas tres chicas es el lazo de unión entre los tres libros: Brillarás, Serás y Vivirás. Si bien cada volumen se puede leer de forma independiente, esa amistad va evolucionando y madurando con las protagonistas. Por lo tanto, en la novela de Glenn, que es la que todavía no está publicada, se encontrarán mayores expresiones de esa amistad.

– ¿Tuviste en la adolescencia una amistad así?

– No tuve una amistad tan fuerte durante la adolescencia, pero sí ahora, y es una de las sensaciones más hermosas.

– En varias de tus historias, las protagonistas tienen figuras paternas ausentes o desinteresadas y figuras maternas que atraviesan importantes crisis personales. ¿Es una decisión consciente?

– Creo que vivimos una grave crisis familiar en nuestros tiempos y, como escribo sobre la realidad, manifiesto esas complejidades de nuestra sociedad de diferentes maneras en los libros.

– En Serás, abordás un tema difícil pero muy en agenda en la actualidad, como es el aborto y sin moralizar, ni bajar una línea a favor o en contra, pero si poniendo el acento en la importancia de la autonomía, la independencia de la mujer para tomar la decisión y señalando que lo que es mejor o lo “más conveniente” para una, puede no serlo para otra. ¿Cómo trabajaste, investigaste, resolviste estos tramos de la novela?

– Cuidé la imparcialidad e investigué mucho. Pero para escribir, más que en el conocimiento de los libros, creo en las experiencias. Cuando estoy frente a un tema que requiere este tipo de profundización, hablo con profesionales y con personas que hayan atravesado circunstancias parecidas. Lo importante es diferenciar realidad de ficción, y entender que los personajes deciden de acuerdo con su construcción psicológica, su contexto y sus deseos.

– Por último. ¿Qué verbo en futuro le corresponderá a la historia de Glenn? y ¿Ya tiene fecha de publicación?

– La novela de Glenn se llama Vivirás, y por lo que tengo entendido se publicaría el año que viene.