CERRAR

La Capital - Logo

× El País El Mundo La Zona Cultura Tecnología Gastronomía Salud Interés General La Ciudad Deportes Arte y Espectáculos Policiales Cartelera Fotos de Familia Clasificados Fúnebres
Cultura 4 de octubre de 2026

Entretextos: “Huellas hacia adelante”, cuatro poemas de Mariano Tiribelli

Una serie de cuatro textos poéticos del autor que también es teatrista, actor, realizador audiovisual y gestor cultural de esta ciudad.

Agregar La Capital en

Mariano Tiribelli.

Por Mariano Tiribelli (*)

El cirujeo siempre me hace llegar tarde
a muchas citas.
Es que cuando voy por la calle
y encuentro un tocadiscos desvencijado
no lo puedo resistir.
Me quedo ahí,
escuchando toda la música
que alguna vez giró en su plato.
A veces también encuentro
una lámpara sin pantalla
y me distraigo pensando
en todas las noches que iluminó,
en las caras que envejecieron
debajo de esa misma luz.
Este método, por supuesto,
me permitió postergar indefinidamente
citas a las que nunca quise llegar.
Pero una vez llegué tarde al andén.
Y pasé la noche entera
caminando por las vías,
siguiendo un tren
que ya se había ido.
No sé si intentaba alcanzarlo
o simplemente necesitaba saber
hacia dónde llevaba
todo aquello que había dejado atrás.

***

Tengo muchas llaves.
Por suerte,
también tengo muchos bolsillos.
El problema es que nunca sé
en qué bolsillo dejé
la llave de la próxima puerta
que tengo que abrir.
Entonces me pasa que las confundo.
Intento abrir la puerta
que da al patio de mi infancia
con las llaves de una casa
que se fue demasiado temprano.
Estas llaves son
mi laberinto personal.
Me paso revolviéndolas
dentro de los bolsillos
sin reconocerlas del todo.
Mientras camino
voy imaginando puertas.
Las puertas son límites,
me digo,
sin saber muy bien por qué.
También son enigmas.
Lo que sí sé
es que todas las puertas
se parecen del lado de afuera.
El problema es que,
del lado de adentro,
ya hay otro mundo.
Y entonces ahí sigo,
caminando,
revolviendo las llaves
en mis bolsillos.
Hay una que no sé qué abre.
Por eso no puedo tirarla.
Quizás sea de la próxima puerta.
Quizás de una anterior
que todavía no aprendí a mirar.
O quizás no todas las llaves
fueron hechas para las puertas.
Tengo respuestas
guardadas en lugares extraños:
en el cajón de los repasadores,
debajo de una taza,
en el bolsillo de un abrigo
que hace años no uso.
El problema es que todavía
no encontré las preguntas.
A veces pienso
que el cuerpo las sabe.
Hay pasos que puedo hacer solo.
La figura no.
Mi mano todavía recuerda
la altura exacta
donde alguna vez encontró otra mano.
También hay palabras peligrosas.
Sigamos, por ejemplo.
Uno la pronuncia
y, cuando quiere darse cuenta,
ya está caminando.
No sabe hacia dónde.
Tampoco desde cuándo.
Solo sigue.
Sigamos.
La digo bajito.
Por las dudas.
Y algo en mi cuerpo
da un paso
antes que yo.

***

Hace tres días que no como.
En un mundo donde falta la comida,
es un lujo demasiado burgués
perder el apetito por angustia.
Hace varias semanas que no duermo bien.
Tengo amigos que tienen dos o tres trabajos
y otros que no tienen ninguno.
Y yo no puedo dormir,
no por eso,
sino porque descansar
se me estaba haciendo una tarea mecánica.
¿Cómo voy a descansar
si todavía solo cargo con respuestas,
inútiles palabras apiladas a preguntas incompletas?
yo prefiero seguir
buscando la pregunta que incomode
una pregunta que aún no me hice.
Entonces no como,
no duermo.
Solo sigo en el camino,
tras unas huellas demasiado difusas
que fui dejando hacia adelante.

***

Si fuéramos amantes otra vez,
por primera vez,
no me escondería detrás de los telones.


(*) Mariano Tiribelli es teatrista, actor, poeta, realizador audiovisual y gestor cultural argentino. Integra El Galpón de las Artes de Mar del Plata, espacio y grupo de teatro independiente con treinta años de trayectoria, donde desarrolla junto a Claudia Balinotti una parte central de su recorrido artístico. En ese espacio, articula creación escénica, gestión, programación e investigación. Como actor y creador técnico participó en numerosas producciones y actualmente integra la obra Nascere, dirigida por Balinotti, donde también trabaja en escenografía, iluminación, sonido, dispositivos escénicos e investigación tecnológica. Su práctica explora los cruces entre teatro, escritura, imagen, sonido, robótica artesanal y nuevas tecnologías, entendidos como materiales de la dramaturgia. Desarrolla además proyectos de escritura narrativa y dramática, y es realizador audiovisual y director de Tejer entre islas, documental surgido de los intercambios latinoamericanos de la Red Cruzando Fronteras. Su trabajo reúne actuación, escritura, creación técnica, gestión, audiovisual y experimentación escénica.