Encuentros, desencuentros, enojos y celebraciones en el sprint final
Juntos por el Cambio logró llegar a fin de año con el paquete presupuestario aprobado en el Concejo. Pero antes expuso sus costuras. Tregua entre Kicillof y Montenegro.
Juntos por el Cambio logró llegar a fin de año con el paquete presupuestario aprobado en el Concejo. Pero antes expuso sus costuras. Tregua entre Kicillof y Montenegro.
Los pliegos de las playas del norte generan un cortocircuito entre Juntos por el Cambio y el Frente de Todos con reminiscencias de la pandemia. El municipio teme que el conflicto entre la conducción de la UTA y el sector disidente estalle en plena temporada.
El Concejo avanza sin titubeos con el cálculo de gastos y recursos y el aumento de tasas. Evidencia un acuerdo de tiempos con la oposición. El pliego para la operatoria del predio de residuos, magullado en la Justicia.
Recibe miles de turistas y entrega datos auspiciosos de crecimiento económico. Pero la aquejan los pesares de la inflación. La discusión del presupuesto en el Concejo, reflejo de las dos caras.
Estableció un mayor porcentaje de aumento en el proyecto de presupuesto, pero sin cláusula gatillo. No comparte la iniciativa de Lauría y se le presenta el desafío de mejorar el control de los decks.
El intendente refuerza el concepto de que Kicillof no prioriza a Mar del Plata. El kirchnerismo lo rechaza con números y algo más. Grieta, sobreactuación y una campaña solo interrumpida por el Mundial.
La jefa del FdT quiere sumar a sectores que no forman parte de JxC. Incluso piensa en una interna abierta. El líder de AM cree que no es momento de ninguna definición. Raid mediático del intendente. Malestar radical.
Nicolás Lauría volvió a jugar decididamente para Juntos por el Cambio. Y la presidenta del Concejo cobró más protagonismo que nunca. El recinto, inexpugnable para la oposición.
Denigra el proyecto para extender el servicio de guardavidas, pero no halla la manera de evitar que se convierta en ordenanza. Foto de unidad en medio de las peleas nacionales. Raverta, en el centro de los festejos del puerto.
Lo ilusiona el balance favorable de los primeros días de vigencia de la ordenanza de Zona Roja. Pero sabe que la clave es sostenerlo. Mientras, la oposición lo arrincona con el proyecto para extender el servicio de guardavidas.