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La Ciudad 18 de junio de 2019

Por la crisis, las pymes usan la mitad de su capacidad instalada

Un informe de la Unión Industrial Marplatense reveló que el sector local utiliza sólo el 55%, cayendo más de cinco puntos porcentuales respecto a 2017. También destacaron que desde 2015, enfrentan una triplicación del peso de los servicios públicos.

La Unión del Comercio, la Industria y la Producción (UCIP), a través de la Unión Industrial Marplatense (UIM), presentó los resultados de la tercera encuesta anual a pequeñas y medianas empresas de General Pueyrredon, y reflejó en detalle un difícil panorama local atravesado por la recesión económica, la suba de los servicios públicos y la necesidad de contar con beneficios crediticios, impositivos y tarifarios.

Realizado en pleno contexto de aumento inflacionario -último bimestre de 2018-, entre los datos más alarmantes relevados por especialistas de la Universidad Atlántida Argentina (UAA) se advierte que, en promedio, unas 135 pymes marplatenses utilizan el 55% de su capacidad instalada, lo que implica una caída de 5 puntos porcentuales respecto de 2017 y una muestra de cómo afectó a la producción marplatense las condiciones macroeconómicas.

Este “empeoramiento” -la encuesta indica que actualmente casi el 61% del sector trabaja con menos del 60% de la capacidad- tiene, para los referentes del sector, una fecha de inicio: 2016.

“Globalmente en 2015 la industria manufacturera medía un rango estable de UCI (Uso de la Capacidad Instalada) en torno al 68-72%, sostenida a través de políticas públicas de aliento a la demanda (Procrear, Procreauto, Precios Cuidados, Ahora12, entre otros)”, indica el informe.

Para luego, continuar: “En 2016 las nuevas políticas económicas afectaron negativamente el nivel de la UCI reduciéndose al 62%, cayendo a los niveles más bajos del período analizando (60%) en el primer bimestre de 2017 y cerrando el primer semestre de 2017 con una leve caída del -0,8% respecto al 2016”.

De todas maneras, los autores del trabajo destacan que esta tendencia se revierte fuertemente en el segundo semestre de 2017 con la UCI cercana al 67%, y un aumento promedio del 1,3% en todo el 2017.

El crecimiento se vivió sólo por un tiempo más: el primer cuatrimestre de 2018, donde se vuelve a registrar un impacto “potenciador” (con incremento de la UCI de 3,9%), para empezar a registrar, a partir de mayo, un nuevo derrotero negativo que se mantuvo hasta fin de 2018 retrocediendo -7% en esos 8 meses y promediando una caída del 3,4% en todo el año pasado.

Sin embargo, en el último bimestre de 2018, y siendo el promedio de UCI del 55%, se dio una situación que los especialistas calificaron de “paradójica”: poco más del 19% de las pymes relevadas presenta más del 81% de utilización, superando 0,7 puntos porcentuales a la magnitud del 2017. El resto de las empresas se distribuyeron en otros rangos de uso: un 8,9% utiliza entre un 0% y un 20% de su capacidad instalada; un 14,1%, de un 21% a un 40%; un 37,8%, entre un 41% al 60%; mientras que un 20% utiliza entre un 61% y un 80%.

En cuanto a los rubros mejor posicionados (más del 81% de UCI), el sector químico lidera el ranking (el 50% de las empresas se ubican en ese rango) seguido por las alimenticias pesqueras (43%), las imprentas (25%) y las metalmecánicas (22%). Muy atrás y reflejando los sectores más afectados, se colocan las industrias de madera y mueble (8%), de gráficas (9%), de insumos de construcción (14%), de textiles (15%) y de alimenticia no pesquera (15%).

Servicios triplicados

Entre las causas que generaron un retroceso en la matriz productiva en el sector industrial, la encuesta anual de la UIM asegura que los incrementos de las tarifas de servicios públicos, principalmente de electricidad y gas, jugaron un “papel fundamental” en la modificación de las estructura de costos de las pymes.

Según revelaron, “entre 2015 y 2018, el peso de los servicios sobre los costos se triplicó, pasando de un 9% a un 28% respectivamente”.

Además, en lo referente al suministro de gas natural, el sector aseguró estar viviendo “una situación muy particular”, debido a la suba intempestiva del dólar entre septiembre y octubre del año pasado, “que originó un salto de más de un 100% en la tarifa, pasando de casi $3 el metro cúbico a más de $7”.

“Este aumento, junto al último del mes de marzo que ascendió a más de $9 el metro cúbico, generó un gran desbalance en las estructuras de costos que dejó sin efecto al beneficio que tenían las pymes”, señalaron desde la UIM, en relación a la resolución 14/18 de la Secretaría de Energía que establecía topes del 50% en los aumentos de los usuarios tomando como referencia la última tarifa convenida.

En cuanto al lugar que ocuparon los servicios en la estructura de costos del año pasado, el 47% consideró a la electricidad como el servicio más costoso, mientras que detrás quedaron los seguros, elegido por un 13,5% de los encuestados; el gas; seleccionado por un 12,3%; el agua, con un 10,8%; internet, 8,8% y telefonía, un 7,7%.

Beneficios

Las pymes locales también volvieron a poner el foco en los reclamos que consideran “fundamentales” para poder mejorar las condiciones del sector.

Entre las políticas públicas que destacaron desde la UIM están los “beneficios impositivos, crediticios, de contratación de personal y tarifas preferenciales”, como los principales para empezar el camino hacia el crecimiento.

Con una triplicación en el peso de los costos de los servicios públicos y una baja expectativa de empleabilidad (ver a parte), los empresarios dejaron en claro la necesidad de contar con “propuestas concretas que planteen la reglamentación, formulación y/o actualización de diferentes instrumentos relacionados con la ley pyme”.

“Si bien el Gobierno ha avanzado en algunos beneficios impositivos, como el adelanto del mínimo no imponible a contribuciones patronales que estaba previsto para 2022, y que entró en vigencia a principios de 2019, no sólo es necesario ampliar la toma de beneficios previstos a otros impuestos, sino que es imprescindible avanzar hacia la reestructuración del sistema tributario”, señalaron. Además, consideraron elemental contar un acceso crediticio mayor. “El nivel disponible de crédito actual es del 15% del PBI, frente a un 135% que presenta Brasil”, compararon, y destacaron el incremento de las tasas el año pasado, que pasaron del 27% a más del 60%.

Por último, aseguraron que el escenario termina de “empeorar” con “la inmensa brecha que existe entre el anuncio de una línea de financiamiento y su efectivo otorgamiento”.

“Esta situación comienza con el desfasaje entre el lanzamiento oficial y la instrumentación por parte de las entidades crediticias y continúa con el engorroso proceso de acceso a los préstamos que debe transitar una pyme”, cerraron.

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