Grandes libros, pequeños lectores: “Se siente un perro sentado”, de David Wapner
Un libro que se puede pensar desde lo narrativo-poético y como libro-álbum, para lectores de la primera infancia.
Un libro que se puede pensar desde lo narrativo-poético y como libro-álbum, para lectores de la primera infancia.
Un cuento de Julio Cortázar publicado originalmente en 1969 en plena época de la psicodelia y el flower power, ilustrado por el mexicano Gabriel Pacheco.
Una novela que aborda la dictadura de manera indirecta, a través de los susurros del barrio, y con la identidad como una dimensión latente.
La antología reúne cinco textos de destacadas escritoras que abordan el golpe de 1976 desde múltiples miradas. El libro invita a grandes y jóvenes a hacer un ejercicio activo de memoria colectiva.
Una novela en primera persona en el cual la protagonista recupera su historia personal y familiar, a partir de los recuerdos de su infancia en el exilio, y su posterior experiencia siendo ya adulta, en Argentina.
Un libro sobre la lectura en la primera infancia, en el cual su autora reflexiona sobre la importancia de la lectura, el acceso y la selección de textos en las tempranas etapas del desarrollo. Además, resalta la importancia de sea una práctica donde se cruzan la lectura y el amor.
Uno de los mejores libros del 2019, la novela cuenta desde el punto de vista de su narradora las desgracias que habitan los territorios bonaerenses: la violencia de género, la ausencia de figuras parentales y la hermandad como refugio y posibilidad de transformación para los jóvenes del conurbano argentino.
A través de este relato publicado en 1984, reeditado en 2022 e incluido dentro del Plan Nacional de Lecturas, la reconocida autora de libros para niños y jóvenes invita a preguntarnos acerca del lugar que le damos como sociedad a aquello que nos resulta diferente.
Novela protagonizada por Mara, una adolescente que huye de la violencia de su hogar y encuentra refugio en una plaza. Desde allí, se aborda el conflicto no solo como algo íntimo, sino también como una problemática social que compromete a quienes rodean a la víctima.
Un novela gráfica que construye un relato combinando la memoria personal y la colectiva, para ser un testimonio y a la vez para reimaginar el pasado, cuestionar certidumbres y seguir configurando la identidad sobre Malvinas.